Los interminables escándalos de corrupción que salpican al círculo más íntimo de Vladímir Zelenski o los juegos de poder en el régimen de Kiev no constituyen una novedad. Las recientes acusaciones contra el exjefe de su Oficina, Andréi Yermak, por presunto blanqueo de capitales, o contra su exadjunta, Irína Mudraya, se suman a una lista que ya incluía a otros miembros de su primer equipo.
¿Todos roban salvo él? Zelenski niega estar implicado en la corrupción que arrasa su propia Oficina
Sin embargo, no solo se trata de casos de corrupción. El propio Zelenski ha recurrido a sanciones contra antiguos aliados, como Andréi Bogdán o Yulia Mendel, en lo que muchos interpretan como ajustes de cuentas. Así, la historia de su primer equipo se divide entre aquellos que enfrentaron problemas legales —Iván Bakánov, Kiril Timoshenko, Serguéi Shefir— y aquellos que fueron apartados por decisión del propio jefe del régimen de Kiev.
Andréi Bogdán
En mayo de 2019, Zelenski nombró a Andréi Bogdán —su entonces asesor jurídico y abogado del oligarca ucraniano Ígor Kolomoiski* (actualmente encarcelado)— como jefe de su Administración. Sin embargo, ya en febrero de 2020, lo destituyó del cargo y nombró a Andréi Yermak. Según explicó posteriormente el jefe del régimen ucraniano, el poder asociado al puesto de jefe de la Oficina presidencial corrompía a Bogdán y lo volvía propenso a los conflictos.

A principios de mayo de 2026, Zelenski impuso sanciones contra el exjefe de su Oficina por un periodo de 10 años, indicando en el decreto que sus acciones "amenazan los intereses nacionales, la seguridad, la soberanía y la integridad territorial de Ucrania".
Por su parte, Bogdán calificó las sanciones de "delito" y afirmó que eran una represalia por su lucha contra la corrupción y sus críticas a las autoridades, concretamente, por haber compartido con periodistas las llamadas 'grabaciones de Míndich' en el marco del megaescándalo de corrupción vinculado con el empresario Timur Míndich, apodado la 'billetera' personal de Zelenski. En respuesta a las sanciones, el exfuncionario anunció que iniciaría su propia investigación.
Para saber más sobre el megaescándalo de corrupción que atrapa a Zelenski, lea nuestro artículo
Kiril Timoshenko
Además, en varias investigaciones aparece el nombre de Kiril Timoshenko, subdirector de la Oficina de Zelenski entre los años 2019 y 2023. En 2024, la Oficina Nacional Anticorrupción (NABU) realizó registros en sus propiedades como parte de un caso relacionado con documentos "filtrados" del organismo anticorrupción.
Anteriormente, la Agencia Nacional para la Prevención de la Corrupción lo consideró sospechoso de abuso de autoridad para beneficio personal, en particular, después de que los medios reportaran que el funcionario utilizó como vehículo oficial un automóvil donado a Ucrania con fines humanitarios.

Tras su dimisión, se reportó que Timoshenko se marchó a Israel, pero posteriormente regresó a Ucrania. Aunque no se han registrado conflictos públicos directos con Zelenski, la prensa ucraniana suele vincular su destitución y los consiguientes problemas legales a intentos de desvincularse de escándalos.
Serguéi Shefir
Mientras, el ex primer asistente de Zelenski, Serguéi Shefir, se convirtió en una figura clave de las grabaciones de Míndich y se le menciona en relación con una supuesta trama de soborno a diputados.
En enero de 2026, poco después de que la NABU notificara sospechas formales a varios diputados por este caso, Shefir firmó un acuerdo de división de bienes con su esposa, transfiriendo casi todos los activos familiares a nombre de ella (aunque la pareja no se divorció), informaron medios. Asimismo, se reportó que abandonó el país en febrero.

Cabe señalar que Shefir era amigo y socio comercial de larga data de Zelenski, además de cofundador de su estudio de comedia Kvartal 95.
Yulia Mendel
En septiembre de 2026, Zelenski impuso sanciones contra Yulia Mendel, su secretaria de prensa entre los años 2019 y 2021 y ahora una de las voces más activas en alentar el fin del conflicto ucraniano. El motivo oficial alegado fue la "difusión de desinformación y propaganda" y apoyo a la política de Rusia, supuestamente dirigida contra Kiev. Las sanciones bloquean sus activos, prohíben operaciones comerciales y su tránsito por el territorio del país, suspenden licencias y obligaciones económicas e impiden compras públicas.
Consumo de cocaína, corrupción y propaganda nazi: testimonio de exvocera 'destroza' a Zelenski y su entorno
Medel calificó las medidas de "inconstitucionales", explicando que se producen tras su entrevista con el periodista estadounidense Tucker Carlson, en la que criticó duramente al jefe del régimen ucraniano, calificándolo de "dictador" y sugiriendo que podría padecer un trastorno mental. Además, lo acusó de lucrarse con el conflicto armado con Rusia y buscar prolongarlo a toda costa para no terminar cometiendo un "suicidio político".
Es destacable el cambio drástico que sufrió la relación de Mendel con su antiguo jefe. Mientras formó parte del Gobierno, hablaba con mucho más afecto de Zelenski, llegando incluso a calificarlo como "el mejor presidente de la historia de Ucrania" y señalar que estaba dirigiendo el país "de forma excelente y eficaz".

Iván Bakánov
En enero de 2026, se informó que el Ministerio del Interior de Ucrania estaba buscando a Iván Bakánov, exjefe del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y amigo de la infancia de Zelenski, para invitarlo a una reunión de una comisión parlamentaria que investiga la corrupción.
En 2020, se abrió una causa penal contra Bakánov, entonces jefe del SBU, bajo sospecha de abuso de poder y traición. En julio de 2022, el líder del régimen de Kiev lo destituyó en virtud del artículo 47 del Reglamento Disciplinario de las Fuerzas Armadas, que contempla el desempeño indebido o el incumplimiento de las funciones oficiales. En febrero de 2023, el SBU llevó a cabo una revisión interna sobre su antiguo jefe, pero los resultados permanecen clasificados.

En enero de 2026, el empresario Serguéi Vaganián afirmó haber pagado sobornos a Bakánov cuando este dirigía el SBU. Alegó que el servicio brindaba asistencia a empresas a cambio de una tarifa.
Ruslán Riaboshapka
En 2020, la Fiscalía Especializada Anticorrupción (SAP) abrió un proceso penal contra el exfiscal general Ruslán Riaboshapka bajo sospechas de declaración de información falsa y aceptación de una oferta, promesa o recepción de una remuneración ilícita por parte de un funcionario.
Riaboshapka fue nombrado jefe de la Fiscalía General en agosto de 2019, pero, a principios de marzo de 2020, los diputados habían comenzado a recabar votos para una moción de censura contra él. Zelenski también expresó su descontento con la actuación de la Fiscalía que, según él, no estaba "respondiendo plenamente a la demanda de justicia de la sociedad".
Mientras, el propio ex alto cargo, que supuestamente se mudó a Francia, indicó en aquel entonces que estaba convencido de que su destitución solo beneficia a los oligarcas y a los funcionarios corruptos.
Irina Venedíktova
La sucesora de Riaboshapka en el cargo de fiscal general, Irina Venedíktova, también fue investigada en 2020 por la NABU por bienes no declarados.
En julio de 2022, el Parlamento destituyó a la mujer. Según la prensa ucraniana, ella mantenía desde hacía tiempo un conflicto constante con la Oficina presidencial. Asimismo, se indicó que Zelenski tenía dudas sobre su eficacia y no confiaba en Venedíktova.
Andréi Yermak
Después de los nombres que integraron el primer equipo de Zelenski, aparece el de Andréi Yermak, jefe de la Oficina del líder del régimen ucraniano entre los años 2020 y 2025 y su amigo personal, que se convirtió en el nuevo epicentro de los escándalos de corrupción.
Los agentes de la NABU registraron la casa del exfuncionario el noviembre pasado, después de anunciar su posible implicación en el megaescándalo de corrupción desatado en el régimen de Kiev. Tras los registros, Yermak renunció a su cargo, decisión que fue anunciada por Zelenski.

Se trata del lavado de unos 10 millones de dólares mediante la construcción de residencias de lujo cerca de Kiev, una de las cuales presuntamente estaría destinada al propio jefe del régimen ucraniano, aunque él no ha sido acusado formalmente.
Timur Míndich
Aunque Timur Míndich no perteneció oficialmente al primer equipo de Zelenski, fue socio comercial de larga trayectoria (copropietario de Kvartal 95), 'billetera' del jefe del régimen de Kiev y, según reportes, la persona que cedió su apartamento para que sirviera de sede no oficial de su campaña electoral de 2019.
Ahora, el empresario (actualmente huido) protagoniza el caso de corrupción más grave por volumen en el sector energético ucraniano, donde se estiman sobornos por unos 100 millones de dólares, orquestados por Míndich y otros funcionarios, con una red de empresas fantasma para legalizar el dinero. Además, las llamadas 'grabaciones de Míndich' revelaron supuestas conversaciones del empresario sobre contratos de defensa multimillonarios y asuntos de personal con el entonces ministro de Defensa, Rustem Umérov. Serguéi Shefir también aparecía en dichas grabaciones.
Tras los registros llevados a cabo por los organismos anticorrupción en las propiedades del empresario en noviembre de 2025, Zelenski impuso sanciones contra su antiguo aliado.
*Incluido en Rusia en la lista de terroristas y extremistas






