El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció este lunes con regocijo que Washington "está produciendo más armas sofisticadas y de élite que nunca" en la historia del país norteamericano.
"Se están entregando diariamente a nuestras Fuerzas Armadas en Oriente Medio y más allá. Nuestras fábricas de defensa operan las 24 horas del día, los 7 días de la semana, mientras construyen, en promedio, de 4 a 5 nuevas plantas de gran escala cada una", escribió en Truth Social.
Trump precisó que "un enfoque principal de esta producción" han sido los misiles Patriot, los sistemas THAAD, los Tomahawk y otros sistemas de misiles estándar. "Ya contamos con grandes cantidades en existencia", puntualizó.
Durante un intercambio con la prensa a bordo del Air Force One, Trump aseguró en la víspera que su país tiene "grandes reservas de ciertas armas" y que produce un número elevado de interceptores Patriot.
"Contamos con grandes reservas de ciertas armas, muchas de ellas son, por así decirlo, prácticamente ilimitadas. Tenemos un arsenal enorme. En cuanto a los sistemas de élite, gran parte se envió a Ucrania, pero actualmente los estamos fabricando a gran velocidad; estamos reponiendo nuestras existencias muy rápidamente", dijo.
¿Con arsenal diezmado?
Sin embargo, numerosos reportes de los medios de comunicación locales dan cuenta de la escasez histórica en los almacenes armamentísticos de Washington.
De hecho, algunos comandantes estadounidenses advirtieron en privado al vicepresidente, J.D. Vance, que las reservas de municiones críticas habían caído a los niveles más bajos que habían visto, según un reporte reciente de The New York Times.