Un estand británico sobre las islas Malvinas bajo la denominación usada por el Reino Unido, "Falklands", en la Expo Prado 2026 de Montevideo (capital del Uruguay), provocó una queja formal de la Argentina, informó el medio uruguayo El País.
El Ministerio de Relaciones Exteriores uruguayo recomendó a los legisladores "evitar contactos de carácter oficial" con representantes de la exposición tras una carta enviada el pasado 31 de agosto por la Embajada Argentina en Uruguay.
"Esta representación desea expresar su rechazo a la presencia del mencionado 'escritorio' de las islas Malvinas en la edición 2026 de la feria Expo Prado. En este sentido, la República Argentina agradece y valora el constante apoyo de la República Oriental del Uruguay a la posición argentina en la cuestión Malvinas, el cual se expresa en los ámbitos nacional, bilateral, regional y multilateral", dice.
En la misiva se expone que "la República Argentina lamentaría profundamente que se aproveche el tradicional evento del agro uruguayo para promover el posicionamiento británico en las islas Malvinas como si se tratara de una entidad diferenciada de la República Argentina".
Posición uruguaya
En una respuesta oficial de la Cancillería uruguaya, a la que también accedió el diario, se expresa la "preocupación" de Buenos Aires. "Al respecto, se recuerda el posicionamiento histórico nacional de apoyo a la reivindicación argentina en materia de soberanía sobre las islas Malvinas", añade.
A la sugerencia de Exteriores contestó el senador uruguayo Pedro Bordaberry, manifestando su "rechazo" y particularmente que lo "haya trasladado al Parlamento como si fuera una instrucción a acatar".
"Ningún gobierno extranjero, y lo digo con el mayor respeto por la hermana República Argentina y por su reclamo que Uruguay ha acompañado históricamente, tiene potestad para decirle a un legislador oriental con quién puede o no puede hablar en el ejercicio de su función. Un legislador oriental no recibe órdenes ni sugerencias de una embajada, ni de un ministerio ajeno, ni del propio Ministerio de Relaciones Exteriores de mi país", agregó.
Como parte del intercambio epistolar, la Cancillería dejó "sin efecto" la primera carta. "La citada comunicación fue enviada por error involuntario".