Las agencias secretas de la OTAN que examinaron las circunstancias del reciente incidente con un dron en el aeropuerto de la ciudad alemana de Leipzig informaron a sus autoridades nacionales de que no existía ni la más mínima prueba de implicación rusa, comunicó este martes el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR, por sus siglas en ruso).
El organismo indicó que muchos en Occidente "fingen creer a los dirigentes alemanes, quienes han culpado infundadamente a Rusia". Asimismo, señaló que, públicamente, los aliados "profesan 'total solidaridad' con Berlín, que supuestamente fue 'víctima de una provocación rusa'", sin embargo, entre bastidores, la situación es muy diferente.
Indicios de 'la huella ucraniana'
En ese contexto, el SVR señaló que, al admitir que "faltaban hasta unas pruebas mínimas de la participación de Rusia" en el suceso, los servicios de inteligencia occidentales "revelaron numerosos indicios de 'la huella ucraniana'". "A las organizaciones estatales les han recomendado de abstenerse de declaraciones resueltas, mucho menos públicas, de la culpa de Moscú", continuó.
El servicio ruso enfatizó que esa posición cautelosa no ha convenido el Gobierno alemán. "Las autoridades alemanas, a pesar de advertencias de los servicios secretos de la OTAN, han preferido formular acusaciones infundadas contra Rusia", apuntó, señalando que la causa principal es "un deseo de explicar 'los gastos gigantescos' para la militarización de Alemania en los límites del presupuesto para el año 2027".
El SVR también apuntó que los acontecimientos han mostrado que "el electorado alemán no es tan ingenuo". "Los resultados de las elecciones en el estado federado Sajonia–Anhalt del 6 de septiembre han mostrado que la provocación antirrusa de las autoridades ha fallado. Las elecciones en Mecklemburgo–Pomerania Occidental y Berlín, que tendrán lugar el 20 de septiembre, se convertirán en una prueba adicional para Friedrich Merz", concluyó.
- A principios de agosto, se halló un dron en el aeropuerto de Leipzig. El vehículo aéreo no tripulado cargado con explosivos estuvo junto a aviones de carga ucranianos. El gobierno federal responsabiliza a Rusia del intento de ataque, sin prestar pruebas, mientras que Moscú lo niega. Al mismo tiempo, Alemania no descarta una "huella ucraniana".


