Lo que revela un estudio sobre caminar a diario y la calidad de vida

El estudio evaluó la movilidad, la actividad diaria y la calidad de vida de los participantes mediante varias herramientas clínicas y cuestionarios.
Resumen generado por IA
  • Un estudio asocia caminar más y una mayor actividad física con mejor calidad de vida en personas con esclerosis múltiple remitente-recurrente.
  • No fue la intensidad del ejercicio, sino la cantidad de movimiento cotidiano y el rendimiento funcional lo vinculado al bienestar.
  • Los autores reconocen como limitación la diferencia de edad media entre pacientes (unos 44 años) y controles (35).

Un nuevo estudio plantea que caminar más y mantener una mayor actividad física se asocian con una mejora en la calidad de vida de las personas con esclerosis múltiple, lo que sugiere que la movilidad y el funcionamiento físico pueden servir para entender mejor el bienestar general de pacientes con esta enfermedad, según un comunicado de prensa de la Universidad de Finlandia Oriental.

La investigación, publicada en la revista Multiple Sclerosis and Related Disorders, analizó la relación entre calidad de vida, actividad física, rendimiento al caminar y capacidad funcional. Para ello, los autores trabajaron con 41 personas con esclerosis múltiple remitente-recurrente, una forma de la enfermedad caracterizada por recaídas y períodos de remisión, y 20 participantes sin esta enfermedad. La edad media fue de unos 44 años en el grupo de pacientes y de 35 en el grupo de control, una diferencia que los propios autores reconocen como una limitación. 

Así, el equipo utilizó varios instrumentos para medir distintas dimensiones del estado de salud. La actividad física diaria se registró objetivamente mediante acelerómetro, la calidad de vida se evaluó con dos cuestionarios estandarizados, y la discapacidad se midió con escalas clínicas que valoran el nivel de afectación física y funcional. Además, los participantes realizaron distintas pruebas físicas, entre ellas una caminata de seis minutos.

Hallazgos llamativos

Los resultados mostraron que las personas con esclerosis múltiple remitente-recurrente declaraban una calidad de vida significativamente inferior a la de los controles sanos. También se observó que una mayor discapacidad se relacionaba de forma clara con un peor bienestar percibido. En cambio, un mejor rendimiento al caminar y un mayor número de pasos diarios aparecieron vinculados a una mejor calidad de vida.

El estudio señala además que no fue la intensidad de la actividad física, sino la cantidad de movimiento cotidiano y el desempeño funcional, lo que mostró una asociación con el bienestar. 

"Estos hallazgos refuerzan investigaciones previas y destacan los beneficios potenciales de mantener un estilo de vida activo. Los resultados pueden ayudar a los profesionales de la salud a alentar a las personas con EM [esclerosis múltiple] a aumentar sus niveles de actividad diaria para apoyar una mejor calidad de vida", subrayó el investigador Marko Luostarinen.

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