El presidente de EE.UU., Donald Trump, lanzó este miércoles una dura crítica contra varios de los principales socios comerciales de Washington, al asegurar que algunas naciones consideradas "de élite" solo ostentan esa condición gracias a su acceso al mercado estadounidense. "Son de élite solo porque les permitimos comerciar con nosotros y les permitimos ganar mucho más dinero del que deberían", afirmó.
Durante su intervención en un acto partidista, Trump sostuvo que EE.UU. podría obtener al menos 1,5 billones de dólares anuales si dejara de comerciar con los países con los que mantiene déficits. El mandatario equiparó además el déficit comercial con una "pérdida" y argumentó que Washington les está haciendo "un favor" a esas economías al mantener abiertos los intercambios.
"No necesitamos nada de ellos", afirmó, aunque inicialmente evitó mencionar países concretos. "No son de élite. Los que somos de élite somos nosotros", agregó, para luego asegurar que si pusiera fin a esos acuerdos comerciales, las economías a las que aludía se irían "directo al caño".
De seguidas, el mandatario apuntó directamente contra Canadá, México y varias naciones europeas. "¿Por qué deberíamos cargar a Canadá? ¿Por qué deberíamos cargar a México?", preguntó, aunque inmediatamente aseguró que Washington está "muy cerca" de alcanzar "un gran acuerdo" con México.
Trump también admitió que EE.UU. mantiene un déficit de 200.000 millones de dólares con las naciones europeas y planteó que Washington podría simplemente dejar de comerciar con ellas. "No necesitamos nada de lo que tienen. Tenemos autos. Tenemos madera. Tenemos comida. Tenemos de todo", manifestó. El mandatario ha utilizado reiteradamente los déficits comerciales como argumento para defender su política arancelaria y exigir nuevas condiciones a sus socios.
Finalmente, Trump vinculó su argumento comercial con su renovada presión para que bajen las tasas de interés en EE.UU. Afirmó que existen pocos países de los que Washington necesite determinados productos y sostuvo que, con tasas más bajas, la economía estadounidense podría crecer "a un nivel que nadie ha crecido antes".


