La Conferencia del Episcopado Mexicano manifestó su "indignación, tristeza y solidaridad" con la iglesia ubicada en Huejutla, en el estado de Hidalgo, tras el asesinato del párroco, Román de la Cruz Hernández, cuyo cuerpo, según reportes de la prensa, fue encontrado tirado en un paraje con varios impactos de bala.
"Nos unimos fraternalmente a Monseñor José Hiraís Acosta Beltrán, Obispo de Huejutla, a sus sacerdotes, a la vida consagrada y a todo el pueblo de Dios de esta Iglesia particular y junto con él hacemos un llamado para que las autoridades correspondientes realicen una investigación exhaustiva que permita esclarecer estos hechos y se haga justicia de manera expedita", reclamó la institución católica en un comunicado.
El Obispado de Huejutla, por su parte, denunció que el crimen se inscribe en la "situación alarmante de violencia" que se vive en México, por lo que convocó a construir una "cultura de paz y reconciliación".
