El canciller de China, Wang Yi, sostuvo este jueves una conversación telefónica con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, informó Xinhua. La charla entre ambos giró entorno a las interacciones de alto nivel entre ambos países.
Al respecto, Wang afirmó que, desde hace algún tiempo, las relaciones entre China y EE.UU. "han avanzado en general por la senda de estabilidad estratégica constructiva trazada por ambos jefes de Estado".
Asimismo, dijo que la diplomacia entre jefes de Estado es "la piedra angular de las relaciones entre China y EE.UU."
"Ambas partes deben, con espíritu de igualdad, respeto y beneficio mutuo, prepararse para la siguiente etapa de intercambios de alto nivel, fortalecer la comunicación, promover la cooperación, gestionar las diferencias, respetar los intereses fundamentales de cada uno", añadió.
El canciller del país asiático también se refirió a que debe transmitirse "un mensaje positivo de que China y EE.UU. están comprometidos con la promoción de una relación de estabilidad estratégica constructiva y con la contribución conjunta a la paz y el desarrollo mundiales".
Fortalecer el diálogo
Por otro lado, el pasado miércoles, el titular de Asuntos Exteriores de China sostuvo una conversación con su par de Irán, Abbas Araghchi, en Pekín. Ambos hablaron sobre la situación actual en Oriente Medio y sobre la necesidad de fortalecer el diálogo para llegar a una solución pacífica.
Wang, reporta CGTN, llamó a Irán y a EE.UU. a volver al Memorando de Entendimiento de Islamabad lo antes posible, puesto que la nación asiática "no quiere que las tensiones regionales se extiendan aún más hacia Yemen y el mar Rojo".
Xi Jinping en Washington
Este intercambio ocurre una semana antes de la visita que tiene prevista el presidente chino, Xi Jinping, a Washington para sostener un encuentro con su par estadounidense, Donald Trump.
Sobre esta reunión, prevista para el 24 de septiembre, el inquilino de la Casa Blanca afirmó hace una semana que mantiene una "muy buena relación" con Xi. "Me llevo muy bien con él", expresó.
Sin embargo, en una entrevista, admitió que su país "también" espía a China, tal como él supone que lo hace el país asiático con EE.UU., a pesar de que, en su opinión, a ambas naciones les va muy bien, en contraste con ocurría anteriormente.
La anterior reunión de ambos mandatarios ocurrió durante la visita de Estado que hizo el republicano al país asiático, en mayo pasado. En esa oportunidad, Trump catalogó como un "éxito tremendo" su viaje a Pekín.
Las dos potencias mundiales mantienen una fuerte competencia económica, tecnológica y geopolítica. Pekín, por su parte, ha reiterado que no busca una confrontación con Washington y sostiene que ambos países pueden tener una relación basada en el respeto mutuo y la cooperación, al tiempo que rechaza las acusaciones estadounidenses que considera infundadas.
No obstante, China no ha dejado de expresar sus críticas al intervencionismo estadounidense en América Latina. Asimismo, durante la reciente visita de Rubio a tres países de Suramérica, aclaró que el hemisferio occidental no es el 'patio trasero' de nadie.
En la misma línea, la nación asiática ha dicho que "EE.UU. está empeñado en sembrar cizaña entre China y América Latina y el Caribe so pretexto de la llamada 'resistencia de la influencia de China'".