Un hombre de la ciudad turca de Сorum acudió a urgencias por un dolor de garganta fuerte, lo que parecía una incidencia más acabó dando un giro inesperado cuando los médicos lo examinaron y descubrieron que una sanguijuela se había adherido a su faringe, informan los medios locales.
El paciente ingresó con dolor intenso de garganta, dificultad para tragar y expectoración con sangre. Relató que los síntomas habían comenzado unas tres semanas antes, después de beber agua de un pozo. Durante la exploración, los médicos hallaron una sanguijuela viva adherida a la pared posterior de la parte inferior de la faringe, detrás de las cuerdas vocales.
El personal médico determinó que el paciente requería una intervención quirúrgica urgente debido al riesgo de que la sanguijuela penetrara en la tráquea y provocara una hemorragia grave. Finalmente, se extrajo la sanguijuela y los síntomas del paciente desaparecieron de inmediato Recibió el alta al día siguiente del procedimiento.
Tras este incidente, los médicos reiteraron la recomendación de evitar beber agua de fuentes naturales desconocidas, estancadas o sin filtrar, especialmente en zonas rurales.


