Thaissa de Oliveira Marques fue asesinada el pasado 11 de septiembre en Brasil por un acosador que le perpetró 44 puñaladas tras no poder abusar sexualmente de ella. El crimen ocurrió momentos después que la joven de 21 años advirtió a un amigo sobre la presencia recurrente de un sujeto que se acercaba insistentemente a su lugar de trabajo.
El medio local G1 informó que este trágico suceso, ocurrido en Londrina, estado de Paraná, fue ejecutado en el estacionamiento de un gimnasio donde Oliveira había sido contratada recientemente para entregar volantes promocionales por la pronta inauguración del sitio. El principal sospechoso de este feminicidio ha sido identificado por la Policía como Gabriel de Andrade, de 21 años, quien fue detenido cerca del lugar el mismo día de los hechos.
De acuerdo con el citado medio, la víctima envió diversos audios a un amigo para relatar la insistencia y las constantes visitas del sospechoso al establecimiento laboral. "Lo peor es que él ya vino aquí temprano. Le había dicho a la chica de la mañana que quería conversar con el gerente", fue uno de los comentarios de la joven sobre su agresor, quien habría estudiado el lugar durante varios días para intentar violarla.
Uma jovem foi assassinada após resistir a uma tentativa de estupro na frente da academia onde trabalhava. O criminoso, que esfaqueou cerca de 30 vezes Thaissa Gabriele Oliveira, de 21 anos, até a morte, tentou enganar a polícia, mas acabou preso.
— Hoje em Dia (@hojeemdia) September 14, 2026
Após o crime, o suspeito correu… pic.twitter.com/nvd4GGiNj6
En los mismos registros sonoros compartidos durante la investigación, Thaissa describió el momento en que guio al sospechoso por las instalaciones y pensó en las condiciones de seguridad del lugar. En sus propias palabras dijo: "Fui a mostrarle el gimnasio, por ahí. Entonces entré pensando: 'Hay cámaras, ¿verdad? Cualquier cosa, espero que mi gerente esté mirando'".
Después de perpetrar el violento ataque mortal, Andrade huyó del sitio y se detuvo en una calle cercana debido a las lesiones que presentaba en una mano. Allí fue auxiliado por personas a las que les dijo que había sido víctima de un supuesto asalto.
El Servicio de Atención Móvil de Urgencia y la Policía acudieron para atender el presunto asalto en la vía pública. Durante la intervención, un grupo de trabajadores ingresó al gimnasio para realizar labores y localizó manchas de sangre. Los agentes fueron al lugar y encontraron en el estacionamiento el cuerpo de Thaissa. Cuando los uniformados le preguntaron a Andrade si tenía que ver con el asesinato, el sujeto confesó el crimen.
Postura de la defensa del presunto agresor
Según el reporte oficial de la Policía al que tuvo acceso G1, el agresor confesó que pretendía violar a la víctima y que, al no poder consumar el acto, optó por matarla. Por ello, las autoridades lo detuvieron en el acto y lo acusaron de homicidio calificado consumado e intento de violación.
Sin embargo, Andrade luego se contradijo y alegó que solamente había ido al gimnasio y que no recordaba haber asesinado a la joven. Ante esto la defensa del presunto homicida informó que el procesado posee diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista (TEA), circunstancia que, según la defensa, debe ser debidamente considerada por las autoridades competentes en el análisis individualizado del caso.
La defensa aclaró que aunque no pretende utilizar el TEA como justificación de lo sucedido, ni establecer relación alguna entre autismo y la violencia, sí busca "garantizar que se investiguen, de manera técnica y responsable, las condiciones personales y comportamentales del acusado en el momento de los hechos, incluso mediante evaluación especializada si fuese necesario".
La familia de la víctima ha expresado su profundo dolor por la pérdida irreparable de la joven que era estudiante de nutrición. Un tío de Thaissa declaró ante los medios que lo ocurrido representa una "brutalidad sin medida" y "una monstruosidad'.


