Como parte del arreciamento del bloqueo impuesto hace más de seis décadas a Cuba, el Gobierno de EE.UU. anunció esta jornada una nueva ronda de sanciones dirigidas a compañías vinculadas con el sector militar y la minería del níquel.
En una hoja informativa publicada por el Departamento de Estado en su portal web, se puntualizan como objeto de coerciones a las empresas militares Centro de Investigación y Desarrollo de Simuladores (Simpro), una entidad dedicada al desarrollo y fabricación de simuladores empleados en el entrenamiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba y el Centro de Investigación y Desarrollo Naval (Cidnav), donde se adelantan programas de investigación vinculados con la Armada cubana.
A la lista se suman el Centro de Investigación y Desarrollo de Armamento de Infantería (Cidai), cuyo propósito es la investigación y desarrollo de armamento de infantería; y el Centro de Investigación, Desarrollo y Producción Grito Baire (Gelcom), involucrada en la producción de mercancías electrónicas y de comunicación.
En este ámbito, también se anunciaron sanciones unilaterales contra Joaquín Francisco Cancio Monteagudo, director general de Simpro; Dioglis Pedrera Argüello, director general de Cidnav; y Julio Hurtado Bentancourt, director general del Cidai.
En cuanto a las entidades relacionadas con la industria del níquel, Washington impuso medidas coercitivas unilaterales sobre la Empresa de Servicios Técnicos de Computación, Comunicaciones y Electrónica (Sercont), que es la compañía pública que provee de herramientas y servicios vinculadas con la explotación de ese metal en la isla; Empresa de Ingeniería y Proyectos de Níquel (Ceproníquel), enfocada en la ejecución de proyectos del sector; el Centro de Investigaciones del Níquel (Cediniq) y la estatal Pinares S.A., encargada de estudiar los yacimientos de níquel en el país caribeño.
Cerco estadounidense contra Cuba
- El pasado 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según la Casa Blanca, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China.
- Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
- El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que, sistemáticamente, ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. El presidente de Cuba respondió que "esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".
- El pasado 7 de marzo, Trump anunció que "un gran cambio pronto llegará a Cuba", que —añadió— está llegando "al final del camino".
- EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales.


