Científicos de la universidad ETH de Zúrich concluyeron que la Tierra pudo haberse formado casi exclusivamente con material del sistema solar interior, lo que cuestiona la hipótesis de que una parte significativa de su materia prima llegó desde el sistema solar exterior, más allá de Júpiter.
El equipo, encabezado por Paolo Sossi y Dan Bower, comparó datos disponibles sobre proporciones isotópicas en una amplia variedad de meteoritos con la composición isotópica de la Tierra. A diferencia de estudios anteriores, centrados en un número reducido de sistemas, los investigadores analizaron diez sistemas isotópicos y aplicaron un enfoque estadístico poco común en geoquímica.
Según sus resultados, la contribución de material procedente del sistema solar exterior habría representado menos del 2 % de la masa total de la Tierra e incluso podría haber sido inexistente. "Nos sorprendió muchísimo", afirmó Bower, mientras que Sossi señaló que los cálculos apuntan a un único reservorio primigenio como origen del material que dio forma al planeta.
Los autores añadieron que la composición de la Tierra guarda similitudes con la de Marte y el asteroide Vesta, y plantean que Mercurio y Venus podrían haber seguido un proceso comparable.
No obstante, el hallazgo deja abierta una incógnita fundamental: si la Tierra no incorporó grandes cantidades de material rico en agua procedente de regiones más alejadas del sistema solar, ¿de dónde provino el agua que acabó formando los océanos en una zona mucho más caliente?