Un hombre de 87 años se perdió en un bosque de la provincia de Kírov, en Rusia, donde pasó ocho días cruzando pantanos y alimentándose únicamente a base de setas crudas, mientras esperaba a que lo rescataran.
El anciano acabó en esta situación debido a un fallo de su brújula, que reaccionó a la presencia de unas viejas minas y le indicó erróneamente la dirección. Consigo no llevaba ni fósforos, ya que había planeado recoger setas durante una hora y regresar a casa. Al tercer día de caminata incluso perdió su cuchillo, aunque finalmente un servicio de voluntarios lo encontró y rescató con vida.
El sobreviviente, identificado como Viacheslav Koroliov, asegura haber ingerido en el bosque "suficientes setas para el resto de su vida".