Un equipo de investigación internacional liderado por la Universidad de Ginebra descubrió un exoplaneta con una órbita retrógrada que se mueve en dirección opuesta a la rotación de su estrella anfitriona. Este sistema planetario se encuentra localizado a una distancia aproximada de 73 años luz de nuestro sistema solar.
El reporte científico de este hallazgo fue publicado en la prestigiosa revista Astronomy & Astrophysics. Dicha investigación, en la que también participa personal investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias, España, aporta datos novedosos sobre la evolución y la dinámica orbital en cuerpos celestes distantes.
Para lograr esta compleja medición, los expertos emplearon el avanzado espectrógrafo infrarrojo NIRPS, instalado en el telescopio de 3,6 metros del Observatorio de La Silla en Chile. El protagonista central es el exoplaneta GJ 3090 b, detectado inicialmente mediante los tránsitos captados por el telescopio espacial TESS.
Most planetary systems are expected to begin with a fairly orderly architecture. A young star forms from a collapsing cloud of gas and dust, surrounded by a rotating protoplanetary disc from which its planets emerge.
— Erika (@ExploreCosmos_) September 21, 2026
Because the star and disc inherit much of the same angular… pic.twitter.com/mJUd95o7za
El astro tiene un radio 2,2 veces mayor que el de la Tierra y una masa 4,5 veces superior. Estas características convierten al GJ 3090 b en un subneptuno, la clase más abundante de exoplanetas descubiertos en la galaxia. Además, se determinó que su órbita presenta una gran desalineación, con un ángulo de inclinación de aproximadamente 136 grados.
Dentro del proceso de análisis, los astrónomos también descubrieron con el instrumento NIRPS la presencia de otros dos planetas adicionales dentro del mismo sistema múltiple en el que orbita el mencionado exoplaneta 'rebelde', cuya configuración rompe por completo con el modelo tradicional donde los planetas se forman y giran en el mismo plano ecuatorial y sentido que su estrella.
El misterio principal en este descubrimiento, radica en que el exoplaneta 'rebelde' gira al contrario de su estrella, incluso a pesar de la ausencia de un compañero masivo que justifique la semejante alteración gravitacional. Ante este dilema, los autores barajan la hipótesis de que la estrella acumuló un disco secundario desalineado en su etapa formativa. Por ello, los expertos esperan profundizar con nuevas observaciones, los estudios sobre los mecanismos físicos que originan estas rarezas cósmicas.


