Infantino abre la puerta a reformar la FIFA tras la crisis que estalló tras el Mundial

El presidente del organismo propuso una revisión externa de su gobernanza y consultas con las 211 federaciones, pero ratificó que pretende continuar al frente de la entidad.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, abrió la puerta este lunes a una reforma del máximo organismo regulador del fútbol, después de la profunda crisis interna desatada durante el Mundial de 2026 por su frustrado proyecto para incorporar capital privado al negocio de sus principales competiciones. En una carta enviada al Consejo de la FIFA y a los presidentes de sus 211 federaciones miembros, propuso evaluar una revisión independiente de la estructura de gobernanza, reportó Reuters.

"Preguntaré al Consejo si desea encargar una revisión externa independiente del actual marco de gobernanza de la FIFA para las principales iniciativas estratégicas y recomendar posibles mejoras", escribió Infantino. También planteó abrir una consulta "directa, estructurada y con un plazo determinado" con las confederaciones, federaciones y otras partes involucradas.

El proceso, según explicó, podría revisar el papel que desempeñan el presidente, el Bureau, el Consejo y el Congreso en las grandes decisiones de la FIFA, así como estudiar mecanismos para aumentar la transparencia, la participación y la rendición de cuentas. Las primeras propuestas podrán debatirse en la reunión del Consejo prevista para el próximo 15 de octubre.

La iniciativa llega después de la crisis que estalló tras el Mundial de EE.UU., México y Canadá, cuando trascendió un proyecto impulsado por Infantino para vender a inversores privados una participación del 20 % en los derechos comerciales de la FIFA, incluidos los vinculados con la Copa del Mundo. La iniciativa provocó una fuerte oposición de la UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la Concacaf y terminó siendo retirada en julio.

Infantino defendió ahora que aquella iniciativa nunca había sido aprobada. "Seguía siendo una propuesta, no una decisión", afirmó, y reconoció que su difusión antes de completar el proceso institucional generó preocupación y "la impresión de que ya se habían tomado decisiones". El dirigente aseguró que el proyecto fue definitivamente retirado y "no seguirá adelante".

La controversia derivó en cuestionamientos abiertos a su liderazgo. La UEFA llegó a amenazar con un boicot a competiciones de la FIFA y, posteriormente, junto con dirigentes de la AFC y la Concacaf, reclamó cambios en la conducción del organismo. Infantino, sin embargo, dejó claro en su carta que no contempla apartarse: "Sigo plenamente comprometido con la dirección de la FIFA y confío en lo que podemos lograr juntos".