Una mujer que acudió al Hospital Italiano de Buenos Aires, Argentina, para someterse a una operación de rodilla, fue víctima de abuso sexual por parte de un anestesiólogo mientras se encontraba parcialmente sedada en la sala prequirúrgica. Cinco años después del hecho, la Justicia Civil ordenó al centro médico indemnizarla con 97 millones de pesos (unos 65.000 dólares) por daños y perjuicios, reportó La Nación este lunes.
El episodio ocurrió el 19 de octubre de 2021, cuando la mujer, que entonces tenía 72 años, esperaba por una cirugía en la rodilla derecha. Según consta en el expediente, tras ser sedada y recibir la anestesia, el médico se acercó a ella, le hizo comentarios sobre su piel y posteriormente la tocó en sus partes íntimas y le introdujo los dedos en la vagina.
La víctima intentó apartarse y pedir ayuda, pero debido a la sedación y a que se había quitado las prótesis dentales para la intervención, tuvo dificultades para hacerse entender. Finalmente, una enfermera acudió a la sala cuando el anestesiólogo ya se había retirado. La mujer relató inmediatamente lo ocurrido y la operación fue suspendida. Esa misma noche presentó una denuncia, acompañada por su familia.
El anestesiólogo negó la acusación y sostuvo, entre otros argumentos, que la paciente pudo haber sufrido una alteración de la percepción debido a sus condiciones médicas, a los medicamentos que consumía y los sedantes administrados antes de la cirugía. Sin embargo, la Justicia penal lo declaró culpable de abuso sexual simple y la Cámara de Casación Penal lo condenó a tres años y medio de prisión y a inhabilitación especial perpetua para ejercer la medicina. El médico presentó un recurso de queja que actualmente se tramita ante la Corte Suprema.
Advertencias previas
Para la Justicia fueron determinantes también los testimonios de cuatro enfermeras y un enfermero, quienes aseguraron que anteriormente habían advertido a las autoridades del hospital sobre comportamientos sospechosos del anestesiólogo con otras pacientes sedadas. Relataron, entre otras situaciones, que el médico se quedaba a solas con las mujeres y cerraba las cortinas de las salas, y que en algunas ocasiones las encontraban posteriormente inconscientes y con la ropa o el cuerpo en posiciones que consideraban incompatibles con su estado de sedación.
Según esos testimonios, las advertencias fueron comunicadas a superiores antes del abuso de 2021, pero no derivaron en medidas que evitaran nuevos episodios. "Al final pasó lo que veníamos anunciando... la señora del 'box' 3 me acaba de decir que la manoseó", recordó una de las trabajadoras que le dijo una compañera tras conocer la denuncia de la paciente. La Cámara de Casación ordenó además investigar otros dos posibles casos atribuidos al mismo anestesiólogo.
Ahora, el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N.º 34 determinó que existió responsabilidad tanto del profesional como del establecimiento asistencial, y resaltó la "falta de adopción de medidas eficaces para prevenir nuevos hechos" pese a las advertencias previas del personal. La sentencia civil, que es de primera instancia, fijó en 97 millones de pesos la indemnización para la víctima.


