Los viceministros de Relaciones Exteriores Ígor Sekreta, por parte de Bielorrusia, y Alexánder Grushkó, por parte de Rusia, abordaron en Moscú la política de escalada por parte de la OTAN y la Unión Europea, temas de seguridad nuclear y biológica.
Entre el 23 y 24 de septiembre, los diplomáticos revisaron íntegramente las amenazas actuales y previsibles, así como las medidas conjuntas que se adoptan para disuadirlas, conforme al Tratado del Estado de la Unión y su Doctrina de Seguridad. También prestaron atención a la coordinación de la lucha contra el extremismo, el crimen organizado y el narcotráfico, así como la migración ilegal.
Los funcionarios confirmaron que los enfoques al respecto entre ambos países coinciden y acordaron llevar a cabo una próxima reunión en Minsk en el primer semestre de 2027.