El viceministro de Exteriores de Taiwán, Francois Wu, afirmó este sábado a la prensa que el suministro de armas estadounidenses a la isla responde también a los intereses nacionales de Estados Unidos. Sus declaraciones llegan después de la cumbre de tres días entre el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, y el líder chino, Xi Jinping, celebrada en Washington.
El funcionario señaló que mantener las ventas militares también permite que su industria de chips siga contribuyendo a la economía mundial. Taiwán es el principal productor de semiconductores avanzados utilizados en el desarrollo de la inteligencia artificial, recuerda Reuters.
Trump no ha anunciado todavía qué ocurrirá con un nuevo y mayor paquete de armas para Taiwán cuya decisión permanece pendiente. En diciembre, su Administración aprobó una venta de 11.000 millones de dólares, mientras que otro posible acuerdo podría alcanzar los 14.000 millones. Según Wu, Taipéi mantiene una comunicación constante con Washington y busca obtener garantías.
Por su parte, el embajador de Estados Unidos en China, David Perdue, apuntó que no ha habido cambios en la política estadounidense con respecto a Taiwán y que Washington busca mantener la paz en el estrecho y se opone a cualquier coerción.
Se esperaba que Taiwán fuera uno de los principales focos de tensión de la cumbre entre Xi y Trump de esta semana, pero finalmente el tema, al parecer, no dominó las conversaciones.
El presidente chino destacó la necesidad de que los dos países busquen una coexistencia pacífica y una mayor cooperación, manteniendo el diálogo y gestionando sus diferencias. Además, en una cena en la Casa Blanca el jueves, Xi Jinping comentó: "Hoy, el presidente Trump y yo tuvimos intercambios sinceros y profundos y alcanzamos un entendimiento común en muchos temas. Esto ha agregado nuevo contenido a la relación constructiva China-EE.UU. de estabilidad estratégica".
- China, al igual que la inmensa mayoría de las naciones, considera a Taiwán, que se autogobierna desde 1949, parte inalienable de su territorio.
- A pesar de que la situación en el estrecho de Taiwán se agrava debido a los ejercicios militares regulares de las fuerzas de la isla con el uso de armas de EE.UU. y a los simulacros con otros miembros de la OTAN y aliados en la región, la posición de Pekín insiste en que la vía militar sería un último recurso para resolver la disputa, que China se reserva ese derecho como cualquier Estado soberano, pero desea evitar.


