El lunes, el grupo de 'hackers' ShinyHunters aseguró haber vulnerado el portal de empleos del FBI, en un ataque que expertos describen como uno de los potencialmente más graves, mientras la agencia estadounidense investiga "de manera enérgica" el incidente.
Los 'hackers' aseveraron haber sustraído entre dos y tres terabytes de datos de empleados y solicitantes del FBI del sitio web FBIJobs.gov.
Según Reuters, que pudo revisar algunos de los archivos presuntamente robados, los datos incluyen nombres, direcciones, números de teléfono, fechas de nacimiento, números de seguro social y contactos de emergencia de miles de empleados de la agencia, así como información sobre sus funciones y destinos, incluidas labores sensibles de inteligencia, seguridad y contraespionaje relacionadas con China, Rusia, Irán, Hezbolá y cárteles de droga.
Parte de la información hace referencia a unidades e iniciativas sensibles del FBI cuya existencia no había sido revelada públicamente.
Además, habrían obtenido datos médicos y psiquiátricos de empleados y solicitantes, incluidos historiales clínicos, recetas y resultados de pruebas médicas.
El exagente de contrainteligencia del FBI Eric O'Neill afirmó que los datos sustraídos eran "una mina de oro para los servicios de inteligencia extranjeros". "Si yo estuviera en esa lista, estaría muy preocupado", señaló.
El grupo 'hacker' manifestó que el ataque no tenía como objetivo obtener dinero, sino presionar al FBI para que retirara una advertencia publicada en mayo, en la que calificaba a ShinyHunters de "ciberdelincuentes" que "utilizan afirmaciones reales o exageradas sobre su acceso a información sensible o personal para exigir pagos a las víctimas". Advirtió que, si el FBI no lo hacía el plazo de una semana, publicarían las bases de datos completas.


