Las Fuerzas Armadas de Rusia enfocaron sus ataques de anoche en el puerto ucraniano de Kilia (provincia de Odesa), donde bombardearon el Estado Mayor de la base naval Este de la Armada de Ucrania y el cuartel del Servicio de Guardia Fronteriza. Además, destrozaron cuatro almacenes de bienes castrenses y varias instalaciones de infraestructura portuaria, comunicó el Ministerio de Defensa ruso este domingo.
En la misma región, recibió un impacto el centro logístico Dron Kalinsh, en la aldea de Ilichovka, donde gestionaban interceptores con visión en primera persona (FPV).
Dos depósitos de drones y sus componentes de combate fueron destruidos en la ciudad de Nikoláyev.
Mientras, en Kiev los ataques rusos alcanzaron un centro de procesamiento de datos de la empresa Vodafone, operadora clave de telefonía móvil e Internet que prestaba sus servicios a las Fuerzas Armadas de Ucrania. A su vez, en la provincia de Kiev fue atacado el centro logístico Zalmer Group, que se dedicaba al almacenamiento y la distribución de ayuda militar occidental.