Joyas, armas y misteriosos objetos: descubren una tumba etrusca intacta bajo los escombros

La estructura está formada por tres cámaras funerarias construidas con grandes bloques de piedra volcánica.
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  • Un equipo internacional de arqueólogos descubrió cerca de Roma una tumba etrusca de unos 2.600 años, datada a finales del siglo VII a.C., en la necrópolis de Polledrara, junto a la antigua ciudad de Vulci.
  • La sepultura, de tres cámaras de piedra volcánica bajo un túmulo identificado en 1889 pero nunca excavado del todo, conservó cerámicas griegas de Atenas y Corinto, armas, joyas, un trípode de bronce y un inusual calzado femenino.
  • Aunque la necrópolis fue saqueada en el siglo XX, el derrumbe de paredes y techos protegió parte del contenido, por lo que varias piezas permanecían en su disposición original, algo poco habitual frente a hallazgos del siglo XIX.
  • Los investigadores esperan que comparar esta tumba con la Tumba de Isis, descubierta en 1839 y luego perdida, permita conocer mejor las costumbres funerarias y los vínculos internacionales de las familias dirigentes de Vulci.

Un equipo internacional de arqueólogos descubrió cerca de Roma una tumba etrusca de unos 2.600 años de antigüedad que conservaba cerámicas griegas, armas, joyas y objetos ceremoniales, informa Greek Reporter. El hallazgo forma parte de un proyecto internacional iniciado en 2023 en el que participan la Universidad Sapienza de Roma, la Escuela Francesa de Roma, el Museo Británico y las autoridades italianas responsables del patrimonio cultural.

El hallazgo se produjo en la necrópolis de Polledrara, próxima a la antigua ciudad etrusca de Vulci, unos 80 kilómetros al noroeste de la capital italiana. La sepultura, datada a finales del siglo VII a.C., se encuentra bajo un gran túmulo identificado por arqueólogos franceses en 1889, pero que nunca había sido excavado por completo.

La estructura está formada por tres cámaras funerarias construidas con grandes bloques de piedra volcánica. Aunque la necrópolis fue saqueada en numerosas ocasiones durante el siglo XX, el derrumbe de paredes y techos terminó protegiendo parte de su contenido bajo los escombros. Los investigadores pudieron recuperar varios conjuntos funerarios en sus posiciones originales, entre ellos cerámicas procedentes de Atenas y Corinto, recipientes de fabricación local, armas, elementos de carros, láminas de oro y bronce, piezas talladas en hueso y marfil, adornos personales e incluso un inusual ejemplo de calzado femenino.

Las cámaras laterales contenían objetos especialmente singulares, como un trípode de bronce y una lámpara de alabastro de yeso que podría proceder de Náucratis, en Egipto, o de la isla griega de Rodas. También apareció un conjunto de recipientes utilizados en banquetes ceremoniales, compuesto por cuencos pintados, jarras y grandes vasijas para mezclar bebidas. Entre las piezas recuperadas figuran además un rallador empleado para preparar vino y una gran copa decorada en el denominado estilo griego de la 'Cabra Salvaje', vinculado al Egeo oriental. La presencia conjunta de objetos importados y productos elaborados en Vulci aporta información sobre los intercambios culturales y comerciales entre Etruria y otras regiones del Mediterráneo.

La tumba pertenece aproximadamente al mismo período que la llamada Tumba de Isis, descubierta en 1839 por Lucien Bonaparte, hermano menor de Napoleón, y su esposa Alexandrine. Aquella sepultura contenía numerosos objetos egipcios o inspirados en Egipto, pero posteriormente se perdió su ubicación exacta. A diferencia de muchos hallazgos del siglo XIX, varias piezas de la nueva excavación permanecían en su disposición original, lo que permitirá estudiar cómo eran utilizadas en los rituales funerarios. Los investigadores esperan que la comparación de ambos complejos permita conocer mejor la riqueza, las costumbres funerarias y los vínculos internacionales de las familias dirigentes de Vulci, mientras continúan buscando la localización de la Tumba de Isis.