La decisión del presidente de EE.UU., Donald Trump, de vetar a tres medios de comunicación, entre ellos CNN, trastocó meses de preparativos para la visita de Estado del líder chino, Xi Jinping, y generó frustración entre funcionarios estadounidenses y chinos por la limitada cobertura del encuentro, informa CNN.
La suspensión de la cobertura televisiva conjunta durante todo el primer día de Xi en la Casa Blanca causó malestar entre sus aliados, que esperaban que la visita lo mostrara ampliamente como un igual del mandatario de "la nación más poderosa del mundo".
La embajada china contactó con varios canales estadounidenses para conocer cómo afectaría la medida a la cobertura de la visita. El asesor del Ministerio de Exteriores chino, Wu Xinbo, calificó de "lamentable" que no se difundieran más imágenes entre el público estadounidense y afirmó que una mayor cobertura podría haber contribuido a mejorar el ambiente en las relaciones entre ambos países.
La limitada cobertura tampoco agradó a Trump, que había preparado durante meses una recepción para impresionar a Xi, con dos bandas militares, un sobrevuelo de aviones y la alfombra roja. Sin embargo, terminó socavando precisamente lo que más deseaba el líder chino: las cámaras de las grandes cadenas de televisión.
En Truth Social, Trump acusó a CNN y MSDNC de "falta de credibilidad". En sus palabras, "para demostrar lo falsas que son, hoy CNN y MSDNC se negaron a cubrir" lo que calificó de "uno de los eventos más grandes y hermosos de los últimos años: la llegada a la Casa Blanca del respetado presidente de China, Xi Jinping, y su distinguida esposa, la señora Peng [Liyuan]".
- La semana previa, el mandatario vetó a CNN, MSNBC y Politico de las coberturas oficiales, tras acusarlos de difundir "noticias falsas". En respuesta, otros emporios mediáticos –ABC News, CBS News, NBC News y Fox News– anunciaron que no cubrirían las actividades del jefe de Estado. Trump respondió con el lanzamiento de Trump TV, un servicio de 'streaming' 24 horas. En la víspera, un juez restableció el acceso de los medios proscritos por la Presidencia estadounidense, que este viernes retomaron sus actividades en la sede gubernamental.


