Un lobista conocido por trabajar durante años para mejorar la imagen de Arabia Saudita en Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre, el asesinato de Jamal Khashoggi y la guerra en Yemen se ha registrado ahora como agente extranjero del gobierno yemení respaldado por Riad.
Según documentos presentados bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA), Michael Petruzzello y otros cinco lobistas ofrecerán a la República de Yemen "asesoramiento estratégico en materia de comunicaciones" y servicios de "relaciones con los medios de comunicación y las partes interesadas".
Por estos servicios, la empresa de Petruzzello, Geopolitical Solutions LLC, recibirá 110.000 dólares mensuales. En concreto, el lobista representa al Consejo de Liderazgo Presidencial (CPL), un organismo ejecutivo yemení alineado con Arabia Saudita y con sede en Riad. En 2022, el entonces presidente yemení Abd-Rabbo Mansour Hadi transfirió sus poderes al CPL, una decisión que fue recibida favorablemente por Arabia Saudita, y el organismo continúa siendo uno de los principales aliados del reino en Yemen.
Larga relación con Riad
La relación de Petruzzello con Riad se remonta al menos a 2002, cuando comenzó a trabajar para el Gobierno saudí después de que surgieran cuestionamientos sobre los vínculos entre la inteligencia del reino y los responsables de los atentados del 11-S. Su trabajo consistía entonces en gestionar las relaciones con la prensa estadounidense y "promover el Reino, su compromiso con la guerra contra el terrorismo y la paz en Oriente Medio".
Posteriormente, Petruzzello continuó representando a Arabia Saudita tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en 2018, mientras que MSL, la empresa matriz de Qorvis, la firma de relaciones públicas de Petruzzello, recibió más de 18 millones de dólares del Gobierno saudí durante el año posterior al crimen.
Petruzzello también mantuvo su relación con Riad durante la intervención militar saudí en Yemen, iniciada en 2015, y durante el bloqueo aéreo y marítimo impuesto sobre el país. En total, sus empresas han recibido del Gobierno saudí más de 140 millones de dólares en honorarios de 'lobby' desde los atentados del 11-S.
Raed Jarrar, director de incidencia política de Democracy for the Arab World Now (DAWN), organización fundada por Khashoggi, valoró que Petruzzello persigue el mismo objetivo al representar al gobierno yemení respaldado por Arabia Saudita que cuando trabajaba directamente para Riad: "incitar a Estados Unidos a una mayor implicación en la guerra civil de Yemen".


