El envite falso de Obama en Siria

Varios expertos creen que Siria empezó a figurar entre los intereses nacionales de EE.UU. solo después de que Obama impusiera a Damasco la 'línea roja'. Según esta opinión, el envite de Obama es falso y lo que le interesa en realidad no es Siria.
Pese a la retórica agresiva de EE.UU. en dirección a Siria, un ataque no es tan deseable para Washington como parece. De hecho, hace tiempo que Washington se dio cuenta de que vale la pena preocuparse no solo por los gobiernos enemistados, sino también por los que vendrán después.

"Lo ocurrido en Afganistán, Irak y Libia dejaron claro a Washington que el derrocamiento de un gobierno conlleva inevitablemente la necesidad de conformarse con un sucesor que tampoco es ideal. En los casos mencionados EE.UU. acabó involucrado en guerras civiles, cuyo resultado salió muy caro. En el caso de Siria los rebeldes son musulmanes sunitas cuyas facciones más organizadas mantienen vínculos con Al Qaeda", comenta el politólogo estadounidense George Friedman al portal Stratfor. Así las cosas, ante esta situación ningún final del conflicto se antoja deseable para Obama.

Si Obama no actúa ahora en Siria se le aumentaría la posibilidad de una guerra contra Irán o Corea del Norte   

En cualquier caso, parece si EE.UU. se muestra tan insistente sobre la cuestión siria no es porque le importe mucho este país, su conflicto interno o incluso su gobierno. Lo que realmente le preocupa a Washington es que se cumplan los límites que impone, opina el experto.

"EE.UU. anunció públicamente su condición sobre el uso de armas químicas, lo que ahora le obliga a participar en una acción militar. Si Obama no actúa ahora después de que, según su opinión, la condición haya sido violada, ello aumentaría la posibilidad de una guerra contra Irán o Corea del Norte", dijo. 

Según George Friedman, "uno de los métodos para controlar el comportamiento de estos países sin acabar enfrentándose en a ellos en una guerra es presentarles claramente sus condiciones, cuya violación provocaría una intervención, para que el adversario tenga una idea sobre esta 'línea roja' y no la cruce".

Un método de controlar estos países sin llevar una guerra contra ellos es ponerles 'lineas rojas'  

 
"Si estos países llegan a la conclusión de que EE.UU. 'farolea' en Siria, aumentaría drásticamente la probabilidad de errores de cálculo para Washington", dice el experto, precisando que "puede ser que EE.UU. de a conocer la nueva línea roja, la violación que no tolerará, y que la otra parte piense que 'farolea' de nuevo -como en la situación de Siria- y viole la condición. En este caso, Washington tendrá que atacar y este ataque lo podría haber evitado si la 'línea roja' en Siria no fuera sólo un 'envite falso'".

Yevgeni Satanovski, presidente del Instituto ruso de Oriente Medio, no cree que Obama farolee en Siria. Según el politólogo, Washington sigue un estrategia bien pensada y su objetivo es Irán. "Se prepara para atacar Irán, que a más tardar el próximo verano obtendrá armas nucleares. Según las leyes de guerra, antes de atacar al enemigo, hay que eliminar a sus aliados. Durante la Segunda Guerra Mundial antes de lanzarse contra Alemania, los aliados atacaron Italia. Aquí pasa lo mismo", declara.