El 70 % de los estadounidenses no cree en la efectividad de un ataque contra Siria

Mientras que el presidente Barack Obama sigue presionando para promover su idea de realizar una acción militar en Siria, una nueva encuesta muestra que los estadounidenses no quieren que su país se involucre en ataques contra el país árabe.
La encuesta, realizada por ORC Internacional a petición de CNN, demuestra que a pesar de que 8 de cada 10 estadounidenses creen que el régimen de Bashar al Assad usó armas químicas contra su propio pueblo, una gran mayoría no quiere que el Congreso de EE.UU. apruebe una resolución que autorice un ataque militar contra Siria.
Según el sondeo, más del 70% cree que un eventual ataque no lograría objetivos importantes para los EE.UU. y una cantidad similar dice que no es "parte del interés nacional" participar en la sangrienta guerra civil que azota a Siria desde hace más de dos años.

Obama intenta convencer a los parlamentarios


En el Senado, la votación sobre la resolución puede darse este próximo miércoles, y el resultado no es todavía previsible. Aún más incierto es lo que podría suceder en la Cámara, donde los líderes republicanos dicen que van a esperar a ver qué pasa en el Senado antes de proceder.
"La aprobación del Congreso ayudaría a Obama un poco, pero la mayoría seguiría oponiéndose a los ataques aéreos contra objetivos militares en Siria", comenta Keating Holland, directora de encuestas de CNN. "Si el Congreso autoriza la acción militar, el 55% de los estadounidenses aún se opone a ataques aéreos".
Los presidentes estadounidenses han tenido al menos una pequeña mayoría de la opinión pública apoyando su intervención en los conflictos de los últimos 20 años. El 86% de los encuestados casi un mes después de los ataques del 11-S aprobó una acción militar, y el 56% respaldó a EE.UU. y sus aliados en la creación de una zona de exclusión aérea sobre Libia en 2011, el más reciente conflicto internacional en el que ha participado EE.UU.
 
Según un sondeo realizado por el diario 'USA Today', hasta ahora únicamente 44 de los 533 legisladores estadounidenses se declararon a favor de una intervención, mientras que 149 expresaron su intención de votar en contra de ella.