Los estadounidenses exigen una nueva investigación del 11-S

La iniciativa Rethink 9/11, que sopesa una 'teoría de la conspiración interna' de la destrucción del World Trade Center el 11 de septiembre de 2001, exige investigar la caída de las torres en el 12º aniversario de la tragedia.
La organización Ingenieros y Arquitectos por la verdad del 11-S' (unos 2.000 especialistas) ponen en duda la versión oficial de la caída de las tres torres, la primera y la segunda, atravesadas por aviones que fueron secuestrados por los terroristas, y en particular la séptima, que se derrumbó unas cinco horas después de las dos primeras. La petición para exigir una nueva investigación ya ha sido firmada por más de 7.000 personas.
Los iniciadores de la nueva investigación sostienen que la séptima torre del complejo —el edificio de 47 plantas con estructuras de hormigón armado— no podría derrumbarse fácilmente. Los expertos, que encontraron en la Zona Cero los elementos explosivos, creen que la destrucción del rascacielos fue el resultado de una explosión controlada.
"La destrucción de la séptima torre parece el resultado de una explosión controlada. Esta tecnología requiere una preparación durante semanas y solo puede ser implementada según un escenario planeado de antemano", aseguró el video publicado por la organización.



Esta iniciativa no es el primer intento de proporcionar un punto de vista alternativo sobre los acontecimientos del 11-S. Una investigación del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología, que duró tres años, concluyó que el colapso del edificio fue causado por los incendios descontrolados que comenzaron después de la caída de la Torre Norte. Y la presencia de las "sustancias térmicas" en el polvo se explicó diciendo que se trataba simplemente de componente de imprimación para pintar las paredes.

Una encuesta realizada la víspera del 12º aniversario del ataque terrorista por la empresa YouGov mostró que el 46% de los estadounidenses no sabe que el 11 de septiembre de 2000, además de las Torres Gemelas, fue destruido un rascacielos más. Una de cada diez personas no cree en los resultados de la investigación oficial y el 38% duda que el Gobierno haya revelado la verdad sobre los acontecimientos del 11-S.
Los atentados terroristas dejaron casi 3.000 muertos, incluidos los caídos en el ataque contra el edificio del Pentágono a las afueras de Washington, y los muertos en el accidente de otro avión secuestrado que se estrelló en el campo de Shanksville (Pensilvania).