Moscú no hará la vista gorda ante el sistema antimisiles de EE.UU.

Moscú está abierto al compromiso en lo referente al sistema de defensa europeo de la OTAN, pero exige una mayor transparencia de planes por parte de la Alianza. Así lo aseguró el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.
"Estamos dispuestos a mantener un diálogo constructivo con EE.UU. y la OTAN, pero tiene que ser constructivo", dijo el máximo representante de la diplomacia rusa. "No actuaremos como si no hubiera que modificar nada en el esquema que están creando los americanos, no fingiremos no ver que va contra los intereses de Rusia y que las conversaciones permanentes pueden satisfacernos."
 
El canciller ruso reiteró la postura rusa respecto al sistema de defensa europeo de EE.UU. y la OTAN después de que este lunes en Rumanía comenzaran los trabajos de despliegue de la parte rumana del proyecto. Según informaron desde la Embajada estadounidense en Bucarest, en la antigua base de aviación en Deveselu, en el sur de Rumanía, instalarán el complejo multifuncional de misiles antiaéreos Aegis, equipado con misiles interceptores Standard-3 (SM- 3). El coste del sistema, destinado a interceptar misiles balísticos de medio y largo alcance, será de 134 millones de dólares.
 
Anteriormente en una conferencia de prensa el portavoz de Pentágono, George Little, aseguró que el escudo de misiles entraría en funcionamiento en Rumanía en 2015.
 
El plan de despliegue del sistema de defensa antimisiles de la OTAN, aprobado en la cumbre de la Alianza en Lisboa en 2010, contemplaba su instalación en cuatro etapas hasta el año 2020. El alojamiento de elementos del escudo antimisiles como radares o bases de lanzamiento involucraba a Turquía, Rumanía y Polonia, y contemplaba el uso de la base militar de Rota (España) para albergar el componente naval del sistema antimisil.
 
Moscú percibe la creación del sistema de defensa de la Alianza como una amenaza para su seguridad nacional y en reiteradas ocasiones ha exigido a Washington garantías jurídicas de que el sistema no está dirigido contra Rusia. EE.UU. afirma que el proyecto no tiene ninguna relación con Rusia, pero sin embrago se niega a asegurarlo por escrito.