EE.UU. pone rumbo al Ártico para "expandir su influencia militar" en todo el globo

El nuevo programa estadounidense sobre el desarrollo de la región ártica es un plan orquestado por grupos financieros para extender su política económica y militar, comenta el analista Eladio José Armesto.
La región polar cobra cada vez más protagonismo en los círculos de seguridad debido a que el deshielo de los glaciares proporciona acceso a posiciones estratégicas y, sobre todo, a sus recursos submarinos, explica Eladio José Armesto, vicedecano del Colegio de periodistas cubano-americanos. 

En este contexto, el plan sobre el desarrollo de la región ártica, presentado en mayo de  2013 por el presidente de EE.UU., Barak Obama, busca crear las bases de expansión militar y económica en esta zona. 

"La fallida economía estadounidense requiere diversificarse y entrar en otros mercados", indica el experto, añadiendo que existen grupos poderosos de índole económica que controlan al Gobierno estadounidense y buscan comercializar la región que, según algunas estimaciones, es una importante reserva de recursos naturales como gas y petróleo. 

Pese a que el plan no estipula otro objetivo que velar por la conservación de la región y promover la cooperación internacional en cuanto al uso y el desarrollo del Ártico, su verdadero significado -según Armesto- pasa por "extender su poderío militar no solamente en esa región, sino con miras a extender la política militar estadounidense a nivel mundial".