El documento —emitido conjuntamente por las oficinas generales del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y el Consejo de Estado— tiene por objetivo regular el uso de los fondos públicos en las recepciones por parte de las autoridades locales cuando se reúnen con miembros visitantes del Partido o funcionarios gubernamentales, informa el diario 'Xinhua'.
La normativa también prohíbe que se sirvan cigarrillos y licores caros en estos encuentros oficiales.
Además, los funcionarios de rango inferior al provincial no deberán hospedarse en suites durante sus viajes de trabajo.
Según el documento, las nuevas reglas promoverán la frugalidad, se opondrán a la extravagancia y fortalecerán los esfuerzos anticorrupción entre el Partido y las autoridades gubernamentales.
Los nuevos líderes del Partido Comunista de China, elegidos a mediados de noviembre de 2012, se comprometieron a rechazar la pompa y a reducir las visitas y reuniones burocráticas para granjearse la confianza del pueblo después de la elección.