"Occidente busca apoderarse de las tierras de Sudán del Sur"

El Gobierno de Sudán del Sur, encabezado por el presidente Salva Kiir, es "efectivamente un gobierno terrorista puesto en el poder por Occidente" para aprovechar los vastos recursos del país, según el periodista Keith Harmon Snow.
El corresponsal de guerra Keith Harmon Snow en una entrevista con RT ha compartido su opinión acerca de la situación en el país africano, sacudido por un reciente intento de golpe de Estado.
 
La división irrevocable de Sudán del Sur empezó desde el 15 de diciembre, cuando en el área de la ciudad de Yuba fueron asesinadas unas 5.000 personas, según fuentes locales del periodista. Estos datos jamás han sido ofrecidos por los medios internacionales, porque se basan por completo en la información prestada por el gobierno de Salva Kiir, que es una marioneta de Occidente, subraya Harmon Snow.
 
El corresponsal de guerra opina que los intereses de EE.UU. y el Reino Unido están enfocados en la apropiación masiva de tierras: los amplios recursos agrícolas, de los cuales todavía no se han aprovechado las compañías occidentales de la industria del agro.
 
 Las organizaciones humanitarias, en vez de servir al pueblo, en realidad enviaron armas a Sudán del Sur    
Anteriormente en Sudán se producían dos tercios de la demanda mundial de uno de los ingredientes más importante de los refrescos y helados: la goma arábiga. Además, Sudán del Sur dispone de reservas mineras y grandes yacimientos de petróleo. Así que los mayores intereses de Occidente en el país son la tierra, el petróleo, la minería y la producción agrícola, resume Harmon Snow.
 
El periodista percibe la presencia de la ONU en Sudán del Sur como una parte de la completa invasión, dominación y expropiación de la tierra nacional de las manos del pueblo sudanés. Los intereses de la ONU en Sudán del Sur sirven exclusivamente a las estructuras de poder y no a la población, sostiene Harmon Snow.

Incluso el campo de refugiados, creado por la ONU, no es más que otra oportunidad de negocio para las organizaciones humanitarias como Save the Children o la Ayuda Popular Noruega, que en realidad enviaron armas a Sudán del Sur, afirma el corresponsal.
 
El periodista independiente ofrece otra perspectiva para analizar la situación actual en el Estado africano, donde a día de hoy, además, está presente la Unión Africana y alrededor de 3.000 soldados ugandeses, respaldados por el Pentágono. Según el corresponsal de guerra, no se trata de una lucha tribal interna, sino de una ocupación empresarial occidental de Sudán del Sur, que bajo el pretexto de la pacificación del país, permite la apropiación de tierras y los recursos nacionales.