Frontera entre México y EE. UU. ¿seguridad o violación de derechos?

La frontera entre México y Estados Unidos que tiene una longitud de más de 3.000 kilómetros siempre ha sido un espacio de continuas disputas y conflictos políticos, cuyas razones son más que numerosas: el narcotráfico, el tráfico de personas, la inmigración ilegal, etc.

La frontera entre México y Estados Unidos que tiene una longitud de más de 3.000 kilómetros siempre ha sido un espacio de continuas disputas y conflictos políticos, cuyas razones son más que numerosas: el narcotráfico, el tráfico de personas, la inmigración ilegal, etc.

Recientemente al menos 22 personas fueron asesinadas en menos de 24 horas en diferentes localidades del estado mexicano de Chihuahua que comparte una amplia frontera con EE. UU. y frecuentemente es escenario de disputas entre los cárteles de drogas por el control de las rutas de trasiego de éstas, según la información proporcionada por la fiscalía local este lunes 18 de mayo, comunica AFP. Más de la mitad de esas muertes se produjeron en Ciudad Juárez, una localidad vecina de El Paso (Texas). En total la violencia ligada al narcotráfico ha dejado más de 22.740 muertos en México desde diciembre de 2006, pese a un operativo federal en el que participan casi 50.000 efectivos militares.

Parece que este enorme despliegue militar no es suficiente para apaciguar la sangrienta situación fronteriza entre los americanos y sus vecinos más próximos. Así los senadores republicanos del estado de Arizona John McCain y John Kyl reiteraron su petición -en una carta dirigida al Presidente de EE.UU.-, exigiendo desplegar al menos 6.000 guardias nacionales en la frontera con México. “Creemos que esto mejoraría inmediatamente la seguridad de los estadounidenses y ayudaría a asegurar nuestra frontera”, indicaron los senadores, que también solicitaron fondos para financiar su plan de protección fronteriza.

McCain, quien enfrenta una reñida contienda en las primarias republicanas para su reelección, además de ser uno de los principales defensores del mayor control fronterizo, apoya plenamente la ley de inmigración de Arizona, promulgada por el gobernador de ése estado Jan Brever, que criminaliza la presencia de indocumentados en su territorio.

Esta polémica ley que autoriza a la policía a controlar el estatus migratorio de cualquier persona en caso de 'duda razonable', ha generado un gran resentimiento tanto por parte de la sociedad mexicana, como de los defensores de derechos civiles estadounidenses. Así la poderosa Asociación Estadounidense de Defensa de las Libertades Civiles (ACLU) conjuntamente con otros grupos de defensa, presentaron el lunes una demanda ante la justicia federal contra la ley migratoria en Arizona, por considerarla discriminatoria e infractora de la Constitución y contraria a las prerrogativas federales en materia de política migratoria.

Dicha coalición de asociaciones no es la única quienes han presentado su resentimiento contra la ley. La policía tampoco parece estar entusiasmada con los cambios legislativos. "No quiero tener a uno de mis agentes parando a alguien por no respetar un cartel de pare y luego gastando las siguientes dos horas tratando de determinar si está aquí en forma ilegal o no", comentó Thomas Manger, jefe de policía de Maryland en una conferencia de prensa.

Entre los opositores a la dura y ‘discriminatoria’ política hacia los inmigrantes figura cada vez un mayor número de jóvenes estudiantes. Así recientemente cuatro jóvenes, tres de ellos inmigrantes indocumentados, fueron detenidos por entrar y permanecer sentados en el suelo de las oficinas del senador republicano John McCain en Tucson, en protesta a favor de una reforma migratoria. Estos estudiantes que vestían sus capas y gorros de graduación representaban durante su protesta a numerosos jóvenes que tras terminar sus estudios en colegios y universidades, no pueden ejercer su carrera ya que su estatus migratorio se considera ilegal en Estados Unidos.

¿Cómo y cuándo podrá resolverse este prolongado, controvertido y a menudo sangriento conflicto fronterizo? Por desgracia, parece ser una pregunta retórica.