Los fallecidos, en su mayoría, perecieron en accidentes de tráfico, después de perder el control del vehículo en carreteras heladas.
La capa de nieve en algunas zonas de Tokio ha alcanzado hasta 27 centímetros, en la ciudad nororiental de Sendai 35 centímetros y en Fukushima 44 centímetros.
Además, la fuerte nevada y el viento causaron cortes de energía, dejando sin electricidad a más de 20.000 hogares.
La inclemencia del tiempo también ha afectado a los viajeros aéreos: más de 200 vuelos domésticos fueron cancelados el domingo. Alrededor de 5.000 pasajeros de vuelos internacionales se vieron obligados a pasar la noche en el aeropuerto de Tokio. También se interrumpieron los servicios de trenes en la capital.