Shelton describió el proyecto como un "programa de vigilancia del vecindario" que ayudará a proporcionar detalles sobre las actividades espaciales y descubrir posibles amenazas a 36.000 kilómetros de distancia de nuestro planeta.
Los satélites operarán en la órbita geosincrónica (GEO, por sus siglas en inglés), empleando sensores electro-ópticos para recoger información, agregó el general.
Serán una fuente importante de información, señaló a Reuters Brian Weeden, asesor técnico de la Secure World Foundation (Fundación Mundo Seguro), una organización dedicada al uso pacífico de la tecnología espacial.
"EE.UU. tiene numerosos satélites muy especializados e importantes para la seguridad nacional en la región de la GEO y está muy preocupado por proteger estos satélites", señaló Weeden, también exanalista de la órbita de la Fuerza Aérea estadounidense.
En su opinión, EE.UU. espera disuadir a otros países de atacar a sus satélites, haciéndoles saber que algunos de estos son capaces de seguir de cerca los objetos cercanos a la GEO.
Todavía se desconocen muchos detalles de los satélites, como por ejemplo, el coste y el tiempo que tardarán en ser fabricados. Sin embargo, sí se ha informado que los satélites espía serán lanzados al espacio a bordo de un cohete no tripulado Delta 4 desde la estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral, Florida, durante el último trimestre de 2014.