Testigos en el este de Ucrania: "Para el ejército solo somos carne que hay que aplastar"

En el sureste de Ucrania, en los suburbios de las ciudades de Donetsk y Lugansk, la gente forma barreras humanas para obstaculizar el paso de la técnica militar enviada por Kiev para aplacar las manifestaciones en estas regiones.

"No nos consideraban humanos, pensaban que somos carne que hay que aplastar", dijo a RT Ludmila Vinogradskaya, que al igual que otros ciudadanos de la ciudad Dobpropolie, situada a unos 100 kilómetros de Donetsk, trató de detener una caravana militar que llegó a una estación ferrocarril.


"A jubilados les han retorcidos las manos, a dos jóvenes les han pasado por los pies. No miraban quien se ponía delante de ellos. Les gritaban: '¡Parad! ¿Qué estáis haciendo? ¡Hay mujeres ante vosotros!'", relata Ludmila, subrayando que casi todos los militares se comportaban de forma muy agresiva y que solo uno de ellos llevaba distintivos. También dijo que entre ellos había gente muy joven, de entre 16 y19 años, que hablaban con cierto acento de la Ucrania Occidental. 

Alrededor de 10 vehículos blindados, coches militares, tres cañones y dos coches cama con soldados se dirigen presuntamente a Lugansk, según testigos, que denuncian que los militares eran apoyados por miembros del partido Batkivshina, que empujaban a la gente que trataba de obstaculizar el movimiento de la técnica militar.  

"En la estación de tren vimos diez transportes blindados para los efectivos, coches militares y tres cañones. Había dos grupos de uniformados. Acudió toda la ciudad. Cuando intentaron arrancar, la gente intentó parar el convoy. A varias personas mayores les retorcieron los brazos, también se encontraban dos chicos que estaban allí y simplemente decidieron pasar por encima de sus pies. A mí me alejaron unos mineros. La gente empezó a gritarles que se pararan porque había mujeres, pero a ellos les daba igual", dijo a RT Ludmila Vinogradskaia, residente de la región de Donetsk.