Chomsky: El pánico de los líderes de EE.UU. sobre Crimea es por la pérdida del control global

Los principales líderes en EE.UU. están muy preocupados por Crimea, pero esta preocupación es principalmente por el miedo de perder su control global, de acuerdo con un artículo reciente del pensador político y profesor del MIT Noam Chomsky.
La crisis actual en Ucrania es seria y amenazante, tanto que algunos comentaristas la comparan con la crisis de los misiles en Cuba en 1962, señala Chomsky en un artículo publicado en el portal AlterNet.

El analista se refiere además a las 'líneas rojas' impuestas por las grandes potencias y que las demás naciones poderosas intentan no sobrepasar, con el fin de no alterar el orden instaurado después de la guerra fría.

"Por lo tanto, el crimen internacional más grave de esta era, la invasión de Irak por EE.UU. y Gran Bretaña, no fue una ruptura del orden mundial porque, aunque no obtuvieron apoyo internacional, los agresores no cruzaron líneas rojas rusas o chinas", asegura el filósofo.

Las líneas rojas estadounidenses están firmemente plantadas en las fronteras de Rusia


En contraste, la reunificación de Crimea y la influencia rusa en Ucrania cruzan líneas estadounidenses, dice Chomsky. "En total, las líneas rojas estadounidenses están firmemente plantadas en las fronteras de Rusia. Por consiguiente, las ambiciones rusas 'en su propio vecindario' violan el orden mundial y suscitan crisis", dice el lingüista.

Chomsky afirma que la idea de que Estados Unidos debe "mantener su predominio" porque "la hegemonía estadounidense es la que ha sostenido la paz y la estabilidad regionales", es un eufemismo que se refiere a la subordinación a las demandas estadounidenses.

El activista hace uso de su habitual ironía para decir que "tal como son las cosas, el mundo opina diferente y considera a EE.UU. un 'Estado paria' y 'la mayor amenaza a la paz mundial', sin un competidor siquiera cercano en las encuestas. Pero, ¿qué sabe el mundo?".
 Crimea pertenece históricamente a Rusia 

Al oír la crítica de Occidente sobre el retorno de Crimea bajo jurisdicción rusa, Chomsky trae a colación un caso que Washington no reconoce: "El control estadounidense de la bahía de Guantánamo, en el sureste de Cuba. Fue arrebatada a punta de pistola a Cuba en 1903, y no ha sido liberada pese a las constantes demandas cubanas desde el triunfo de la revolución en 1959".

"Crimea pertenece históricamente a Rusia. Cuenta con el único puerto de aguas cálidas en Rusia y alberga la flota rusa, además de tener enorme importancia estratégica. Estados Unidos no tiene ningún derecho sobre Guantánamo, de no ser su monopolio de la fuerza", enfatizó Chomsky.