Ucrania, en tinieblas: el combustible nuclear de EE.UU. puede 'apagar' sus plantas

El uso del combustible de EE.UU. en las centrales nucleares de Ucrania, en sustitución al ruso, puede detener el funcionamiento de las plantas y, en consecuencia, paralizar el sistema energético del país, advierte un experto del sector.
"Si se vierte diesel en un motor de gasolina, como resultado te quedas sin motor y sin combustible", ha explicado a RIA Novosti Yevgueni Akímov, vicepresidente de la Unión Internacional de Veteranos de la Energía Nuclear. Esta advertencia se suma a la que ya hicieron los especialistas del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que consideran que es imposible sustituir el combustible ruso por el estadounidense en las plantas nucleares de Ucrania.
En el país se apagará una de cada dos bombillas y uno de dos trolebuses se detendrá

Después de usar combustible estadounidense por un cierto tiempo —sostiene Akímov— las centrales nucleares ucranianas corren el riesgo de 'morir'. "Es decir, en el país se apagará una de cada dos bombillas, uno de dos trolebuses se detendrá y las personas perderán sus puestos de trabajo", ha subrayado.

El experto ha recordado que hasta la fecha no se ha recibido información oficial desde Kiev sobre los riesgos de mezclar el combustible de EE.UU. con el ruso. Además, ha advertido que el comportamiento anormal del combustible estadounidense en las centrales nucleares de Ucrania podría tener graves riesgos en la reputación de la industria nuclear de Rusia.

Estas preocupaciones se deben a que esta semana el Ministerio de Energía de Ucrania manifestó la necesidad de diversificar el suministro de combustible nuclear para sus plantas nucleares a fin de reducir la dependencia de su principal proveedor, la empresa rusa TVEL. La empresa estatal nuclear ucraniana Energoátom y la estadounidense Westinghouse acordaron prorrogar hasta 2020 el contrato para el suministro de combustible nuclear estadounidense para las centrales ucranianas, una medida de Kiev que los expertos ven como una amenaza para la seguridad nuclear en la región.