Obama no salvó al periodista James Foley porque le preocupaba más su imagen

Barack Obama podría haber salvado al periodista James Foley, decapitado por el Estado Islámico en Siria, pero estaba demasiado preocupado por su imagen política, según el periódico británico 'Sunday Times'.
"Fuentes en el Pentágono han dicho que Foley y los demás podrían haber sido salvados, pero Obama (…) demoró demasiado en autorizar la operación", escribió el medio británico sobre la fracasada operación secreta estadounidense revelada por el Pentágono.

"Estaban listos para ir a sacar a Foley de allí en junio, pero no se lo permitieron", citó el medio a Anthony Shaffer, exteniente coronel de la inteligencia militar de EE.UU.

Según revela el periódico, la razón detrás de la demora fue la preocupación de Obama por la influencia que podría tener la operación en su reputación. "Para el presidente Barack Obama la decisión (…) fue agonizante. La captura de Bin Laden en Pakistán fue un éxito, pero él recordaba también la fracasada operación de 1980 para salvar a los secuestrados estadounidenses en Teherán", escribe el medio. "Las tormentas de arena y los problemas técnicos causaron el cese de la misión, y ocho soldados estadounidenses murieron cuando colisionaron dos aviones. El incidente ensombreció la presidencia de Jimmy Carter".

Los militantes del Estado Islámico difundieron la semana pasada un video del periodista Foley decapitado ante la cámara para advertir a Obama que la vida de los ciudadanos de EE.UU dependen de la decisión del presidente de continuar los ataques contra el EI.

No es la primera vez que la capacidad de Obama de tomar decisiones es criticada en los medios. El exvicepresidente Dick Cheney dijo a FoxNews que Obama "es el presidente más débil que ha visto en su vida". El actor Chuck Norris, quien es además activista político y escribe un blog en el medio NewsBusters.com, escribió a principios de este mes que Obama "nunca ha tenido la capacidad ni el carácter para liderar en tiempo de crisis", y que su "inhabilidad para tomar decisiones difíciles ha costado mucho a EE.UU. en todos los frentes".