El rehén estadounidense del Estado Islámico: "Tengo miedo a morir"

El rehén estadounidense del Estado Islámico Peter Kassig ha admitido en una carta a sus padres que tiene "bastante miedo a morir" además de recomendarles "buscar refugio y consuelo" en su trabajo humanitario.
Peter Kassing, rehén estadounidense del Estado Islámico que cambió su nombre por el de Abdul-Rahman al convertirse al islam el año pasado, confesaba en una carta escrita el dos de junio a sus padres que "rezaba todos los días" en su cautiverio y que no estaba enfadado. Añadió en la misiva: "Estoy en una situación complicada dogmáticamente, pero estoy en paz con mi creencia", informa NBC News.

Ed y Paula Kassig, padres del trabajador humanitaro, publicaron fragmentos de esta carta en una declaración en la noche del pasado domingo. En ella se explicaba cómo Kassing, de 26 años, había viajado al Líbano para trabajar como médico antes de realizar su "viaje espiritual" para convertirse al islam. "Sentimos la necesidad de contarle esa historia al mundo de manera más completa", explicaron sus progenitores.

Después de haber servido en el Ejército de EE.UU. en Irak, Kassig creó una organización humanitaria para ayudar a los refugiados que intentaban escapar del conflicto en Siria. El ciudadano estadounidense fue capturado el primero de octubre de 2013 cuando estaba camino a Deir ez-Zor, localidad del este de Siria, según su familia. El joven fue amenazado con ser ejecutado en el último vídeo del Estado Islámico protagonizado por la decapitación del británico Alan Henning. 
 
"Estoy muy triste porque todo esto haya pasado y por lo que estáis pasando en casa", escribió Kassig. "Si muero, pienso que por lo menos vosotros y yo podemos buscar refugio y consuelo en saber que me fui intentando aliviar el sufrimiento y ayudar a los necesitados". Kassig añadió que estaba "profundamente agradecido" a sus padres por su amor. "Solo quiero que sepáis que estoy con vosotros", escribió. "Cada arroyo, cada lago, cada campo y cada río. En los bosques y en las colinas, en todos los sitios que me enseñasteis. Os quiero".
 
En su declaración, los padres de Kassig dijeron: "Solo pedimos que el mundo siga rezando por él y por toda la gente inocente dañada por la violencia y la guerra".