El contrabando de armas a Siria: Un negocio millonario sin final a la vista

Proveerse de armas en Siria no parece ser un problema ni para el Estado Islámico ni para los grupos opositores a Al Assad. La guerra civil en el país ha hecho de la frontera con el Líbano una de las rutas habituales para el tráfico de armas.
A pesar de que la frontera sirio-libanesa es vigilada día y noche, el agitado tráfico de armas no cesa en esta zona, que ha servido como corredor del contrabando durante los casi cuatro años de guerra civil en Siria. 
 
Ahmad, uno de los contrabandistas, mostró a esta cadena lanzamisiles que esconde en una casa y que -afirma- ni siquiera están en poder del Ejército libanés. "Este es un B-10 y este es un B-9 antitanque", dice el comerciante ilegal.
 
Estas y otras toneladas de armas destinadas a diferentes grupos de rebeldes sirios cruzan la frontera de manera regular.   "Las llevo al Ejército Libre Sirio. Cruzamos a caballo, varias personas, cada semana. 2 o 3 veces", agregó.

Las llevo al Ejército Libre Sirio. Cruzamos a caballo, varias personas, cada semana. 2 o 3 veces

En 2012, un año después del comienzo del conflicto en Siria, la ONU reconoció el creciente flujo de armas en la zona. Ahora el envío de armamento se ha vuelto más difícil. Según Ahmad, cada mes 2 o 3 contrabandistas mueren al cruzar, bien en enfrentamientos o tras pisar una mina. Pero el tráfico no cesa.
 
El Ejército libanés y las fuerzas sirias son incapaces de controlar los casi 400 kilómetros de la frontera común. Mientras tanto, la connivencia internacional y las grandes sumas de dinero que mueve este negocio, hacen prácticamente imposible que el tráfico de armas disminuya en un futuro próximo, ayudando a perpetuar la guerra en Siria.