¡Cuidado con el anticlericalismo belicoso!

Representantes de diversas religiones han decidido unirse en la lucha contra el islam radical y el ateísmo belicoso, que consideran las mayores amenazas para todas las religiones del mundo.
Los participantes del II Foro Internacional Religión y Paz, celebrado en Moscú la semana pasada, no solo mostraron unanimidad en la lucha por la paz, sino que también ofrecieron medidas concretas y formularon algunos peligros comunes para todas las creencias del mundo, indica el portal ruso Ridus.

Tal como era de esperar, la amenaza más evidente llega de Oriente. Hoy en día, los salafistas radicales han resultado capaces de tomar en Irak y Siria tierras pobladas por unos seis millones de personas, y lo mismo está ocurriendo en el norte de África y Afganistán. El peligro es claro: el Estado Islámico ha legalizado la esclavitud en los territorios bajo su control, recordó el politólogo ruso Yevgueni Satanovski, director del Instituto de Estudios de Oriente Medio.
 


Según el experto, esta guerra está llegando estos días a Europa y a Rusia y hay que afrontar la amenaza del radicalismo islámico mediante un frente unido, que incluya representantes de varias religiones. En primer lugar, el clero musulmán debería reunir a personas de ideas afines para resistir ante la propagación de la ideología del islamismo radical, el cual se deja sentir no solo en el Cáucaso del Norte y Tatarstán, sino también en Crimea.

El peligro del anticlericalismo radical

A juicio de los religiosos y expertos reunidos, el otro gran peligro no son los fanáticos religiosos, sino los ateos radicales. Todo comienza con la intolerancia, cuando la gente comienza a percibir la religión una barrera para el progreso.

Un papel especial en ello lo tiene el arte, que a menudo critica la religión. En este contexto cabe recordar algunas obras que muchos consideraron blasfemas: el icono astillado por un hacha en la exposición ¡Atención, Religión! que se celebró en Rusia en el Museo Sájarov, o la fotografía 'Piss Christ', ganadora del premio de la Fundación Nacional de las Artes (una agencia del Gobierno de EE.UU.) adjudicado en 1987 al fotógrafo estadounidense Anders Serrano, quien tomo una imagen de un crucifijo de plástico sumergido en un vaso de su orina.



La segunda etapa de este radicalismo es el laicismo: en algunas ciudades europeas se ha prohibido tocar las campanas de las iglesias y celebrar la Navidad.

El tercer paso en este camino son las acciones radicales: en el invierno de este año, activistas del movimiento feminista ucraniano Femen persiguieron, con los pechos desnudos, al cardenal español Antonio Rouco Varela para tirarle bragas.



Estas tres etapas se corresponden al llamado 'modelo romano', que nos permite rastrear el camino de la intolerancia hasta la persecución, según el sociólogo y teólogo italiano Massimo Introvigne.

"Hoy en día, aunque en forma más suave, este modelo se aplica a los cristianos en Europa. Se trata de una amplia cristianofobia", señaló Introvigne.