Rebeldes sirios venden la herencia del pasado para destruir el futuro

El Estado Islámico es la organización terrorista más rica del mundo, según el Tesoro de EE.UU. Los yihadistas obtienen benficio de robos, secuestros, venta de petróleo, que les reporta 1 millÓn de dólares diarios, y también vendiendo antigüedades.
Además de la venta de crudo, que curiosamente compran en Turquía y en el Kurdistán Iraquí, considerados aliados de Washington, el Estado Islámico obtiene ganancias de la venta de antigüedades, lo que también alimenta a los rebeldes sirios.

Siria, país que en épocas pasadas fue la perla de la región, rica y próspera, ahora está arruinada y devastada por los rebeldes y los yihadistas, que luchan contra el Gobierno. Estas fuerzas han encontrado diferentes vías para fortalecerse. Además del apoyo que reciben de Occidente, despilfarran las riquezas de lo que antes fuera un oasis de arte, arquitectura y cultura.

"Cada día recibo cuatro o cinco combatientes del Ejército Libre Sirio y del Frente al Nusra que quieren vender antigüedades para ayudar a estas formaciones", comenta a RT Abu Ghsein, experto en antigüedades.

Abu Mustafa, insurgente del Ejercito Libre Sirio, cruzó ilegalmente la frontera sirio-libanesa con el único objetivo de ganar dinero para la guerra. El insurgente cree las monedas antiguas, que constituyen la mayor parte de su caudal y cuyo valor se estima entre tres o seis mil dólares, es suficiente para adquirir un par de fusiles o incluso un lanzacohetes

"He traído esto para comprar armas para los rebeldes con ese dinero. Estoy orgulloso de ayudarles. […] Entiendo el significado de la herencia de mi país, pero uno tiene prioridades. Tenemos que vender lo que tenemos para comprar armamento. No es nada en comparación con el sacrificio de los rebeldes o de la nación", dijo.

El comerciante enseñó a los corresponsales de RT piezas que han pasado por sus manos de oro, plata, bronce y piedras preciosas. Algunos objetos tienen más de tres mil años. Se trata de joyas de la historia que terminan su viaje en los lugares más inesperados. Hoy en día estas antigüedades, que son sacadas de Siria de manera ilegal, representan hasta el 50% de los mercados europeos de reliquias. 

Irak, por lo tanto también, se ve afectado. Según su Gobierno, más de dos mil emplazamientos arqueológicos se encuentran ahora bajo control de los yihadistas, que convierten las riquezas históricas en armas de guerra.

Recientemente, Alemania presentó un proyecto de ley para frenar el comercio de patrimonio cultural, ya que entiende que este negocio constituye una gran parte de las ganancias de los grupos terroristas. No solo de los rebeldes de Siria, sino también de la pesadilla del Estado Islámico.