La Unión Europea podría sancionar a Israel por sus colonias en territorio palestino

La Unión Europea (UE) podría imponer sanciones contra Israel si continúa llevando a cabo acciones en Cisjordania que hagan imposible aplicar una solución de dos Estados en la zona.
La UE ha distribuido un documento confidencial a sus 28 Estados miembros que contiene el borrador de dicha propuesta, según informaron fuentes diplomáticas europeas y del Gobierno israelí, citadas por el diario israelí 'Haaretz'.
 
A pesar de que a los representantes de la UE que han recibido el documento del Servicio de Acción Externa Europea (SAEE) se les ha pedido confidencialidad, varios diplomáticos israelíes en algunas capitales europeas han informado de la existencia del documento al ministerio de Exteriores de su país y han facilitado algunos detalles de su contenido, aunque no han podido obtener la versión completa.
 
Según las fuentes, que pidieron mantenerse en el anonimato, el documento refleja una política de la UE ante Israel de "palo y zanahoria" y contiene muchas medidas de carácter punitivo.
 
"El proceso de paz está congelado, pero la situación sobre el terreno no. Hay una gran frustración en Europa y tolerancia cero sobre la construcción de asentamientos (israelíes en territorio palestino)", ha comentado un diplomático europeo.

"Este documento forma parte del análisis que se ha llevado a cabo en Bruselas estos días sobre qué podemos hacer para mantener viva la solución de dos Estados", agregó el diplomático.
 

Prohibido cruzar la línea roja


El documento estipula que la UE respondería con sanciones y restricciones en sus relaciones con Israel en caso de que se realicen acciones que rebasen "la línea roja".
 
Entre estas acciones se incluye la construcción en la zona E1, situada entre la colonia judía de Maale Adumim, la más grande de Cisjordania, y Jerusalén Este. Si se construye en el área E1, la parte este de Jerusalén, zona palestina ocupada por Israel, puede perder su conexión con Cisjordania.
 
También sería motivo de sanción la construcción de viviendas en las colonias de Givat Hamatos y Har Homa, que los israelíes denominan barrios de Jerusalén, pero que, según el derecho internacional, son colonias en la zona palestina de la ciudad.
 
La UE considera que la ampliación de estos asentamientos pone en riesgo la continuidad territorial del futuro Estado palestino y e imposibilitará que Jerusalén sea la capital de ambos estados.
 
Entre las medidas contra Israel destaca la de etiquetar los productos procedentes de las colonias y exportados a Europa, que ya fue aprobada por la UE pero que no ha entrado en vigor, así como la de limitar la cooperación con Israel en varias áreas y restringir el acuerdo de libre comercio entre la UE e Israel.