El presidente del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos, el almirante Michael Mullen, afirmó que su país tiene listo el plan para atacar a Irán si ese país se dota con una arma nuclear. Sin embargo el alto funcionario, aseguró en la entrevista a la cadena NBC que una acción militar contra Teherán podría tener “consecuencias no deseadas y difíciles de anticipar en una zona increíblemente inestable”.
Aseguró ser optimista de que las sanciones y las presiones diplomáticas obliguen a dicho país a abandonar su programa de enriquecimiento de uranio. En este marco cabe destacar que el Gobierno iraní insiste en que su plan nuclear sólo tiene fines pacíficos.
Sin embargo, añadió Mullen, “las opciones militares están sobre la mesa y permanecen. Espero que no tengamos que utilizarlas, pero ellas son importantes y bien conocidas”. El militar dejó claro que la decisión de un eventual ataque militar la tendría que tomar Barack Obama.
A su vez un alto responsable militar de los Guardianes de la Revolución de Irán advirtió a Washington que una acción armada amenazaría la seguridad en la región del Golfo, indicó la agencia de noticias iraní, Agencia de Noticias de la República Islámica (IRNA). “Si Estados Unidos comete un error (al atacar a Irán), la seguridad de la región estará en peligro (…). La seguridad de la región del Golfo Pérsico concierne a todo el mundo o a nadie”, declaró el general Yadolá Javani, adjunto para los asuntos políticos del jefe de los Guardianes.
“El Golfo Pérsico es una región estratégica, si se pone en peligro la seguridad de la región, la abandonará ya que nuestra respuesta será firme”, agregó. “Nos defenderemos contra toda acción de Estados Unidos o de Israel”, continuó, y aseveró que Irán “desarrolló su capacidad defensiva para reforzar su fuerza de disuasión”
El 10 de agosto el subcomandante de la Guardia Revolucionaria, el general Hossein Moghadam amenazó que la República Islámica de Irán, en caso de un ataque de los EE. UU, va a asestar un golpe a las bases norteamericanas militares en este Golfo.
El general incluso dijo en la entrevista para la Agencia de noticias Interfax: “las tumbas para los soldados estadounidenses que ataquen Irán serán excavadas en la provincia de Juzistán (…) donde Irán sepultó a los soldados iraquíes que murieron en la guerra de 1980-1988 -entre la república islámica y el régimen del entonces líder iraquí Saddam Hussein-”.
