Prueba fracasada del sistema antimisiles estadounidense

La defensa antimisiles de Estados Unidos se vio incapaz de conseguir la intercepción planeada de un blanco establecido, en este caso, un proyectil balístico durante la prueba realizada en el espacio aéreo sobre el Océano Pacífico, según informó el sitio web de la respectiva Agencia Federal.

La defensa antimisiles de Estados Unidos se vio incapaz de conseguir la intercepción planeada de un blanco establecido, en este caso, un proyectil balístico durante la prueba realizada en el espacio aéreo sobre el Océano Pacífico, según informó el sitio web de la respectiva Agencia Federal.

De acuerdo con los planes iniciales de las pruebas, las ojivas autónomas de un cohete de alcance a larga distancia de la defensa antimisiles desde la Base de la Fuerza Aérea en Vandenberg, California, deberían eliminar un misil de alcance medio lanzado desde un atolón de las Islas Marshall, Kwajalein, en donde se sitúa el Polígono de Pruebas Ronald Reagan. Pero la misión fracasó.

La etapa de despegue fue exitosa en ambos casos, el vuelo del misil balístico fue acertado y totalmente controlado; de las costas de California no solo lanzaron un misil interceptor, sino que éste envió los denominados ‘vehículos para matar exoatmosféricos’ (Exoatmospheric Kill Vehicle, EKV). Todos los sensores del antimisil funcionaban como deberían, no obstante, a continuación algo falló en los sistemas de interacción de los aparatos voladores y estos pasaron uno por encima del otro.

La Agencia de Defensa antimisiles se comprometió a detectar las causas del fracaso de las pruebas de intercepción. Ya no cabe duda de que sea difícil por culpa de que ambos misiles, así como los EKV empujados automáticamente partiendo del cohete californiano, se hundieron en pleno océano. Así lo detectó con certeza el radar SBX (de tamaño ‘X’ situado en el mar) que vigiló todo el trayecto antes y después del fallo sistémico.