Ante el fracaso del multiculturalismo, Europa busca nuevas soluciones

Muchos opinan que gran parte de los países europeos actualmente se ven afectados por la crisis del multiculturalismo. Una de las consecuencias del fracaso de esta política sería el incremento del extremismo, por parte tanto de los nativos como de los recién llegados. Odense, pequeña ciudad d

Muchos opinan que gran parte de los países europeos actualmente se ven afectados por la crisis del multiculturalismo. Una de las consecuencias del fracaso de esta política sería el incremento del extremismo, por parte tanto de los nativos como de los recién llegados.

Odense, pequeña ciudad de Dinamarca, ha llegado a ser parte de una gran batalla nacional. La tranquilidad de esta población una y otra vez se ve interrumpida por las discordias entre los habitantes locales y los inmigrantes musulmanes de Somalia y Palestina.

A tal punto han llegado los enfrentamientos, que se han popularizado declaraciones como la de Alex Ahrendtsen, político del ala izquierda que ha afirmado: “si tomamos a estas 300 personas con la ayuda del Estado, de la Policía y las echamos del país... eso resolvería todos los problemas.”

Pero en realidad el escenario es mucho más complicado. Dinamarca ha llegado a ser un refugio de más de un millón de inmigrantes. Y mientras los radicales más conservadores culpan a los inmigrantes, por su parte éstos creen que la manzana de la discordia es la obligación que se les impone de cambiar su modo de vida.

El palestino Gassan Khorani explica: “los daneses creen que integración es ser un danés al 100 por 100. Un inmigrante tiene que comer, beber y en general vivir como un danés. Pero para nosotros lo básico en la integración es el trabajo y que nuestros niños sepan el idioma danés. Ésta es la discordia.”

El caso de esta pequeña ciudad danesa no es el único. La problemática se extiende a lo largo y ancho de toda Europa y es imposible ocultarla e ignorarla. Varios líderes han afirmado que la política del multiculturalismo ha fracasado y que ahora los cambios en esta materia se han convertido en una necesidad vital.

Según la canciller de Alemania Angela Merkel: “vivir y ser felices juntos... Esta política multicultural fracasó.”

La misma posición ahora defiende David Cameron, el premier británico: “hemos estimulado a diferentes culturas a vivir separadas de la sociedad. No logramos construir una sociedad a la que estas culturas quieran pertenecer.”

También el mandatario francés, Nicolas Sarkozy, afirmó el fallo de este proyecto multicultural: “por supuesto sí, es un fracaso”, dijo. Reconocer el problema de la inmigración en Europa podría considerarse el primer paso hacia su resolución definitiva. Pero queda claro que no parece suficiente sólo corregir los errores del pasado, ya que el Viejo Continente más que nunca carece de 'nuevas soluciones'.