Las protestas antigubernamentales siguen exaltando a Oriente Próximo

Los disturbios populares que hacen hervir a Oriente Próximo aumentan cada día. Este jueves Bahréin, Yemen y Libia han sido escenario de masivas protestas antigubernamentales que ya se han cobrado la vida de varias personas.

Los disturbios populares que hacen hervir a Oriente Próximo aumentan cada día. Este jueves Bahréin, Yemen y Libia han sido escenario de masivas protestas antigubernamentales que ya se han cobrado la vida de varias personas.

Según informan los medios locales, al menos 19 personas han muerto en las protestas en Libia en el denominado 'Día de la Ira' contra el régimen de Muamar al Gadafi. Pero las autoridades solo reconocen dos fallecidos en los disturbios.

El Gobierno de Bahréin decretó el estado de emergencia y bloqueó el centro de la capital. Anteriormente, la policía atacó con tanques y vehículos blindados un campamento improvisado de los opositores del régimen, lo que causó víctimas mortales. Ayer los siete partidos opositores pidieron la dimisión del Gobierno, señalando que "cualquier gobierno respetable pierde su legitimidad cuando ordena matar a sus ciudadanos". La oposición condenó "la brutal matanza perpetrada por las Fuerzas de Seguridad contra manifestantes pacíficos en la plaza Lulu (perla, en árabe), ya que asesinaron a sangre fría a, al menos, cuatro ciudadanos e hirieron a otros cientos, algunos graves".

Los disturbios actuales en Bahréin no tienen precedentes en la historia del país. A principios los manifestantes exigieron reformas económicas, pero más tarde siguieron con demandas políticas: la aprobación de una nueva constitución y la restricción del poder de la familia real.

El Ministerio de Exteriores de Irán instó a los poderes de Bahréin a parar la violencia y escuchar las exigencias del pueblo. Mientras tanto, hablando de sus propias protestas, el Gobierno iraní afirma que fueron organizadas por los enemigos del pueblo. "Es evidente que el pueblo iraní tiene enemigos, porque este pueblo quiere prosperar, conquistar las cumbres e influir en las relaciones internacionales… pero los enemigos saben que sus acciones no van a dar ningún resultado", declaró el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad.

Esta semana los líderes de la oposición iraní Husayn Al-Musawi y Mehdi Kharroubi, acusados de la organización de las protestas, fueron sometidos a arresto domiciliario. El lunes en Teherán tuvo lugar una manifestación de los partidarios de la oposición iraní. Según los últimos datos, en las protestas perecieron dos personas. Además, fue retenido durante cuatro horas el cónsul español en el país, en lo que algunos ven como una advertencia a Occidente para que no se inmiscuya en los asuntos internos de Irán.

En Yemen tras siete días consecutivos no cesan las protestas contra el régimen gubernamental. Los jóvenes, en su mayoría estudiantes, exigen cambios y la dimisión del presidente actual, Ali Abdullah Saleh. Según los medios árabes, al menos una persona murió y al menos 80 adversarios y 15 partidarios del régimen actual resultaron heridos durante una protesta de unas 1.500 personas. Debido a la presión de la oposición, el pasado 2 de febrero Ali Abdullah Saleh -en el poder desde 1990- dio marcha atrás a unas reformas constitucionales con las que buscaba perpetuarse en el poder.

Hablando del Egipto revolucionario, donde las manifestaciones prolongadas desembocaron en la dimisión del presidente Hosni Mubarak, hoy fueron arrestados tres exministros del Gobierno por presunta corrupción: Habib El-Adley, acusado de tener responsabilidad en la violencia empleada por la policía en contra de los manifestantes, y los exministros de Vivienda y Turismo, Ahmed Maghrabi y Zuhei Garana, respectivamente, que permanecerán custodiados por las autoridades durante 15 días mientras se lleva a cabo la investigación.

"Todos están cansados de la tiranía"

Sabah Al Mukhtar, presidente de la asociación de abogados árabes en el Reino Unido, cree que los pueblos árabes están irritados de que sus gobiernos sean muy serviles ante Occidente. Según comenta el experto a RT, el factor unificador de los países que protestan en el mundo árabe es que todos ellos están cansados de la tiranía, de la dictadura. "Todos los gobiernos ahí han sido tan serviles ante Occidente, que esto va en contra de la voluntad de la gente de la región. Generalmente hablando, el interés nacional por Occidente contradice al interés nacional de la zona. Las naciones árabes tienen un problema con Israel, con los estadounidenses y con el capitalismo", afirma Sabah Al Mukhtar.