Diplomacia rusa, polaca y alemana encuentran puntos en común en Kaliningrado

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha conversado con sus pares de Alemania y Polonia, Guido Westerwelle y Radoslaw Sikorski, respectivamente, sobre la elaboración de un nuevo acuerdo entre la Federación de Rusia y la Unión Europea. Las negociaciones se han llevado a cabo en

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha conversado con sus pares de Alemania y Polonia, Guido Westerwelle y Radoslaw Sikorski, respectivamente,  sobre la elaboración de un nuevo acuerdo entre la Federación de Rusia y la Unión Europea. Las negociaciones se han llevado a cabo en el enclave ruso de Kaliningrado.

Las partes avanzaron en el tema de supresión de visas, ya que estas impiden una mayor integración de todas las naciones de Europa. Durante una rueda de prensa que los tres diplomáticos ofrecieron después del encuentro, Serguéi Lavrov resaltó que el establecimiento del régimen sin visas será uno de los temas prioritarios de la próxima cumbre Rusia—UE en Nizhni Nóvgorod, el 9 y 10 de junio.

“El tema principal que nos preocupa a todos son las conversaciones sobre el régimen sin visas —dijo el ministro ruso—. Hay cierto progreso en esto; hace pocos días en una sesión del Consejo permanente para la libertad, la seguridad y la justicia fue conformado en rasgos generales un plan de acción (...) y tras la resolución de todas las tareas previstas será suspendido el régimen de visas”.

Los interlocutores europeos plantearon el tema de las probables sanciones políticas y económicas de la UE contra Bielorrusia con motivo de los procesos judiciales contra los ex candidatos en las elecciones presidenciales y otros opositores por su participación en mítines no autorizados. El diplomático ruso contestó que Moscú se opone a la imposición de tales sanciones, reafirmando que “no contribuirían a lograr los fines planteados”. Opinó además que “no será el aislamiento, sino la incorporación de Bielorrusia a un diálogo lo que favorecerá a viabilizar las reformas de mercado y de democracia”.

En cuanto al despliegue del escudo antimisiles de la OTAN en la Europa Oriental, Serguéi Lavrov apuntó a “la necesidad de tomar en cuenta los intereses de todos los países europeos y no solo de los miembros del consejo Rusia—OTAN”. Especificó que hay países neutrales y no alineados cuya participación es necesaria en la construcción de un sistema de seguridad común en Europa.

"Las negociaciones sobre el sistema antimisil europeo están avanzando, pero de manera lenta", aseguró Lavrov quien también se ha referido a uno de los problemas que no permiten llegar a un acuerdo.

“Uno de los problemas es que nosotros proponemos plasmar en el acuerdo que el sistema antimisiles en Europa no sea dirigido contra los países que participan en él. Ellos nos dicen que no hace falta escribirlo porque es obvio que no es contra Rusia, sino que está dirigido contra otras amenazas", argumentó Lavrov, quien se pregunta: "Entonces, si no es contra Rusia ¿por qué no quieren escribir que el escudo no tiene el objetivo de ir contra cualquier país de los que participan en las negociaciones? Esta constante falta de deseo de que no aparezca por escrito que el escudo no se dirige contra Rusia… provoca muchos interrogantes. Pero, pese a esto, espero que logremos resolver este problema”.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso no ha querido pasar por alto hacer referencia al conflicto libio. Según sus palabras, la OTAN "de momento no es capaz realizar sus acciones" en el país árabe, en correspondencia con la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.