El 'sheriff' más cruel de EE. UU. tenía a los narcos infiltrados en su propia oficina

El 'sheriff' más duro de Estados Unidos, apodado “el Hitler de Arizona”, tenía una red de narcotraficantes en su propia oficina.

El 'sheriff' más duro de Estados Unidos, apodado “el Hitler de Arizona”, tenía una red de narcotraficantes en su propia oficina.

La impactante noticia se conoció este martes, cuando fueron detenidas 12 personas involucradas en el narcotráfico. Según la policía, el grupo criminal desmantelado trasladaba cada semana  partidas de heroína por valor de 56.000 dólares y estaba involucrada en el tráfico ilegal de personas. Entre los detenidos había tres empleados de la oficina del controvertido 'sheriff' Joe Arpaio, de Arizona, que lleva años encabezando los grupos de ultraderecha estadounidenses contra los inmigrantes indocumentados de América Latina.

Según la prensa norteamericana, un asistente de Arpaio, Rubén Navarrette, de 37 años, y las empleadas de la oficina Marcela Hernández, de 27 años, y Sylvia Nájera, de 25 años, fueron denunciados por el propio 'sheriff'.

Según las investigacions, Navarrette regularmente entregaba en México información sobre la actividad y operaciones especiales de la policía de Maricopa, ayudando a los criminales de este modo a evitar las detenciones. Además, supuestamente formaba parte de un grupo que trasportaba indocumentados de Arizona a California. En la oficina Navarrette era precisamente el responsable de la lucha contra la inmigración ilegal.

A su vez, la funcionaria de prisiones Marcela Hernández, que está en el noveno mes de embarazo, confesó en el interrogatorio que el padre de su hijo es un miembro poderoso del cártel Sinaloa, Lorenzo Arse-Torres. El novio de Hernández encabeza el grupo que controla la venta de drogas en la ciudad Phoenix, capital de Arizona.

La tercera detenida, Sylvia Nájera, está acusada de facilitar la entrada de mujeres centroamericanas y mexicanas a Arizona.

Durante la operación fueron decomisados 200.000 dólares, siete armas, cuatro kilos de heroína y siete automóviles. "Esto muestra el enorme poderío de los cárteles de la droga mexicanos. Nos enfrentamos a un enemigo muy poderoso", comentó Arpaio en el momento en el que informó de las detenciones a la prensa.

El legendario 'sheriff' reaccionó a la detención de su asistente y de otras dos empleadas del servicio de seguridad de una manera tranquila. Declaró que los cárteles mexicanos son capaces de penetrar en cualquier lugar. Según su opinión, los recientes arrestos demostraron la necesidad de reforzar la frontera y endurecer la lucha contra los indocumentados.

"Que el ayudante del 'sheriff' facilitara información a los contrabandistas que suministraban drogas es una vileza”, añadió Arpaio, que lleva ya diez años trabajando en la policía.

Experto de RT: Hay mucha corrupción en las fuerzas de seguridad de EE. UU.

El presidente de la organización "Vamos Unidos USA.", Juan José Gutiérrez, opina que este caso no es el único y que refleja la situación que se vive en todo el país.

“En realidad no se tienen elementos de juicio definitivos que nos puedan indicar qué tan extensa es la corrupción que afecta las dependencias y las corporaciones policíacas de EE. UU. […] Yo pienso que es extenso y que lo que acabamos de ver es apenas una pequeña muestra de lo posiblemente podrido que pueda estar todo el sistema de policías en muchas partes de Norteamérica”, aseveró el experto.

“Me parece que como este ejemplo demuestra de forma categórica hay mucho dinero involucrado en el tráfico humano, en el tráfico de las drogas. Ese es un negocio muy rentable y por lo tanto no es tan difícil poder penetrar y corromper oficiales de las fuerzas del orden para poder llevar a cabo este negocio. Pienso que se puede controlar más el desorden que se viene planteando por parte de los cárteles de la droga y del tráfico humano. Si existe el tráfico humano es porque las leyes de inmigración actuales en EE. UU. son obsoletas y no funcionan y están forzando a las personas que tienen necesidad o desean inmigrar a EE. UU. para trabajar acá a que estén dispuestas a pagar fuertes cantidades de dinero a los contrabandistas”, considera Gutiérrez.