Cuba decide la suerte de Alan Gross, condenado por llevar equipos tecnológicos a la isla

La Corte Suprema de Cuba examinó la apelación del contratista estadounidense Alan Gross, condenado a 15 años de cárcel por introducir ilegalmente equipos de telecomunicaciones en la isla.

La Corte Suprema de Cuba examinó la apelación del contratista estadounidense Alan Gross, condenado a 15 años de cárcel por introducir ilegalmente equipos de telecomunicaciones en la isla.

Durante la vista, que se realizó a puerta cerrada, la defensa de Gross pidió a las autoridades de La Habana su inmediata liberación por "razones humanitarias", debido a la difícil situación familiar del condenado: su madre e hija padecen cáncer y su esposa convalece de una operación.

Alan Phillip Gross, de 61 años, subcontratista de una agencia estadounidense, fue detenido en Cuba el 3 de diciembre de 2009. Washington dice que Gross viajó a Cuba para distribuir equipos de comunicación por satélite a una pequeña comunidad hebrea de la isla y para ofrecer acceso a internet a grupos de judíos, una versión cuestionada por el Gobierno cubano.

El caso de Alan Gross ha enfríado las relaciones entre Cuba y Washington, que exige la liberación de su ciudadano, que colaboraba con la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional, cuya actividad se considera subversiva en la isla.

Luis Rumbaut, portavoz del Fondo Educacional Alianza Cubano-Americana, cree que La Habana podría tratar de canjear a Gross por cubanos encarcelados en EE. UU.

“Cuba no está particularmente dispuesta a entregar a Gross simplemente porque se lo demanda EE. UU. Tenemos gente en la cárcel y nos los tienen que dar. Si no, podemos volver a las hostilidades de los últimos 52 años”, comentó Rumbaut.

La sentencia definitiva del Tribunal Supremo de Cuba se dará a conocer "en los próximos días", de acuerdo con una página web oficial del gobierno cubano.