Uno de los 33 mineros chilenos volvió a las profundidades

Mario Sepúlveda fue el segundo de los 33 mineros chilenos rescatados en octubre pasado de la mina San José de Atacama. Ahora, casi un año después de acabarse su experiencia dolorosa, ha vuelto a bajar a las profundidades.

Mario Sepúlveda fue el segundo de los 33 mineros chilenos rescatados en octubre pasado de la mina San José de Atacama. Ahora, casi un año después de acabarse su experiencia dolorosa, ha vuelto a bajar a las profundidades.

Ha entrado en un yacimiento minero en la región sureña de Los Lagos con motivo de la inauguración del Museo de los Volcanes, en la Reserva Biológica de Huilo Huilo. En su recorrido por los 500 metros de las tripas de la mina, estuvo acompañado por su mujer y sus dos hijos.

Una vez en las profundidades, pidió que apagaran todas las luces para que todos los presentes "vean qué se siente estar en una oscuridad total", la que sufrieron bajo tierra en 2010. Explicó: "Nosotros estuvimos a ciegas, sin comida, sin luz, sin tecnología y sobrevivimos 70 días conviviendo con la muerte. ¡Aun así sobrevivimos! Yo creo que al ser humano hay que demostrarle las cosas crudas para que se dé cuenta de que realmente hay que amarse y respetarse". Sin embargo, los organizadores se abstuvieron de experimentar.

'Súper Mario', conocido por su famosa frase "¡Viva Chile, mierda!" que pronunció hace un año en cuanto se abrieron las puertas de la cápsula de rescate Fénix 2, comentó que la experiencia en la mina del Museo de los Volcanes "ha sido muy bonita". Dijo que no sintió "ningún miedo" al volver a pisar las profundidades: "A estas alturas de mi vida perdí el miedo a todo lo que me pueda pasar". Pero precisó que la humedad intensa y el frío que hay en el yacimiento hacen imposible que uno pudiera sobrevivir allí "más de 5 o 6 días".

Subrayó además: "Tengo un miedo humano. Miedo de que sigan ocurriendo accidentes como el nuestro, porque haya jefes de mandos medios que son poco humanos y no escuchan a la gente con experiencia (...) Hay empresarios muy macabros que también producen este tipo de accidentes (…)".

Sepúlveda, quien todavía se encuentra bajo permiso médico por el accidente del año pasado, opina que lo acontecido a "los 33 de Atacama" debería producir un "cambio", tanto en las prácticas laborales dentro de la mina, como en las relaciones laborales fuera de los yacimientos.

El Museo de los Volcanes se encuentra en la selva patagónica, en la Reserva Biológica de Huilo Huilo, llena de volcanes, ríos, lagos, pampas, glaciares y un gran número de especies endémicas de flora y fauna. El Museo, que se asemeja en su forma a un volcán, se centra en aspectos geológicos, paleontológicos y de creación del universo. Juan Carlos Aguen, arqueólogo de la institución, comenta: "Los volcanes son los modeladores de nuestra geografía, pero también de nuestra cultura y de nuestro quehacer humano. De alguna manera los volcanes han modelado lo que es nuestra vida desde nuestros orígenes. Los volcanes generan vida pero también muerte".